miércoles, 31 de julio de 2013

Cooperativa argentina de trabajo sexual

Otro ejemplo de como las trabajadoras sexuales, las prostitutas se organizan para poder ejercer su trabajo en las mejores condiciones posibles, sobre todo para no depender de terceras personas. Son miles los ejemplos de que demuestran que ofrecer sexo a cambio de dinero es considerado trabajo para muchas personas, lejos de los argumentos que se empeñan una y mil veces en decir que ninguna mujer quiere ser puta.


 http://www.elciudadanoweb.com/una-cooperativa-que-une-a-43-trabajadoras-sexuales/

Por Laura Hintze.- Alquilan tres casas, se cuidan entre ellas y hasta logran mantener a dos mujeres muy enfermas.
10 jul, 2013 cooperativadentro
Tres mujeres están paradas en la puerta de una casa. Llevan puesto jean, pullover; tienen la cara apenas maquillada con un poco de rubor y sombra en los ojos. Frente a ellas pasa caminando otra mujer con dos niños y se saludan amistosamente. Luego se acerca un chico, claramente borracho, y lo echan a los gritos: “Ya te dijimos que acá no podes estar”. El joven se va, balbuceando algo así como “ya sé chicas, vine a cuidarlas, ya saben que no les voy a hacer nada”, pero ellas, mientras lo ven irse, lo ignoran y siguen en la suya. Las tres mujeres son trabajadoras sexuales. Esa puerta frente a la cual están paradas es la de una casa de fachada verde, que alquilan junto a cuarenta chicas más, con quienes están organizadas en forma cooperativa para que su plata quede para ellas, para cuidarse entre sí, como las trabajadoras independientes que buscan ser.
Es martes, feriado, lluvioso. Norma atiende el teléfono y acepta dar una entrevista en ese momento, pero advierte que está cuidando a su hijita. No importa: aunque de vez en cuando se escucha a la nena hablar un idioma suyo, del que sólo se entiende la palabra “mamá”, su presencia del otro lado del teléfono no es impedimento para charlar. Norma es una de las integrantes de la cooperativa, y en el marco de los últimos debates que se han dado en la ciudad, decidió hablar en nombre de ella y sus compañeras acerca de la alternativa que encontraron para trabajar de manera independiente.
“Esto es para tener dónde trabajar, porque en boliches o departamentos tenemos que dejar un porcentaje, cerca del 50 por ciento de nuestra ganancia. Lo que nosotras queremos es ser independientes”, explicó Norma. Son 43 mujeres, de las cuales la más chica ronda los 31 años. Hace dos años que están organizadas en cooperativa. Este grupo de mujeres tiene tres casas alquiladas que, divididas en distintos turnos –a fin de hasta poder darse días francos–, usan para trabajar. Entre todas pagan los alquileres, los impuestos; compran garrafas, se encargan de la higiene y se turnan para llevar las sábanas a la lavandería.
Este grupo, como todo grupo humano y cooperativo, no sólo se basa en facilitarse el trabajo, sino que crea lazos de compañerismo y solidaridad. Al momento en que se escribe esta nota, dos chicas de la cooperativa están muy enfermas y sus compañeras las mantienen. “Una de ellas es de afuera y tiene cáncer. Nosotras la ayudamos, la mantenemos entre todas. Este domingo hicimos una peña con bingo y comida para pagarle los pasajes a sus hijos y que la visiten y también para pagarle los medicamentos”, contó Norma.
Un tema no menor en lo que a la prostitución se refiere es el de la seguridad. ¿Cómo se cuidan de la calle las mujeres, más aún aquellas que no tienen ningún hombre detrás que las esté “protegiendo”? Norma dijo que ellas se cuidan entre ellas, que nunca tuvieron problemas de seguridad, salvo uno que otro arrebato. “El peligro está siempre, pero lo manejamos. Muchas personas nos han ofrecido cuidarnos, pero no podemos pagar un sueldo más, entonces nos cuidamos mutuamente”.
En busca de drogas y menores de edad, la cooperativa fue allanada cuatro veces. “Nos allanan y no encuentran nada. Entonces nos clausuran como si el nuestro fuera un local,  por falta de matafuegos o de baranda en una escalera. Nosotras volvemos a abrir, porque el nuestro no es un local, es una casa. Y si llegan a clausurarnos nos vamos a trabajar a la puerta de los cabarets que siguen abiertos”. Norma explicó que siempre que fueron citadas por la Justicia, dijeron la verdad: que alquilan las casas, que las pagan entre todas, que las usan para trabajar tranquilas. Y agregó, exclamando: “¡Si vieras la cantidad de chiquitas que hay en la calle! Hay muchas menores trabajando en la calle. Las pibas que trabajan son muchas. A veces se nos acercan, pero nosotras las corremos de la zona”.
Si la cooperativa de trabajadoras sexuales, si los miles de privados o el oficio de la prostitución está en boca de todos, es porque hace semanas en Rosario se discute sobre la prohibición para habilitar más cabarets y whiskerías de los actuales, aprobada el jueves pasado por el Concejo Municipal. Norma, que también es miembro de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), opinó que tanto prohibiendo los cabarets como penalizando al cliente,  no se van a terminar ni la trata, ni la explotación ni el proxenetismo. “Hay que entender que el trabajo sexual no es sinónimo de trata o de explotación. Con esto se perjudica a las chicas. ¿A dónde van a ir a trabajar?”. Y agregó que ellas pudieron reunirse con la concejala María Eugenia Schmuck, con quienes coincidieron en estar unidas en la lucha contra la trata y el proxenetismo. “Ella nos prometió que no nos iban a sacar nuestro lugar de trabajo. Por ahora nadie nos dijo nada. Nosotras esperamos que cumplan”.

lunes, 29 de julio de 2013

Testimonio de Maggie MacNeill prostituta. https://maggiemcneill.wordpress.com/

July 18, 2013 by Maggie McNeill
No people do so much harm as those who go about doing good.
-Mandell Creighton
https://maggiemcneill.wordpress.com/

I’ve often written about how important allies are in the struggle for sex worker rights; it’s why I call for them to speak out every Friday the 13th.  One of the reasons is that we’re an awfully small minority, and another is that we need third parties to fend off the inevitable circumstance ad hominem accusations:

…we’re often accused of distorting facts to make ourselves look good, and no matter how assiduously we work to present a balanced view this is a natural and credible accusation against anyone who advocates for some issue which directly concerns her.  That’s why allies are so important; it’s much harder for the prohibitionists to shout down people who don’t have a dog in the fight, but merely support prostitutes’ rights on moral grounds.

I think male allies are especially important, because the majority of men have directly paid for sex at least once and a sizable minority do so regularly, yet one wouldn’t know it by listening to the public discourse; vocal male allies help to give other men the courage to speak out.

Unfortunately, both male and female would-be allies tend to undermine our cause with depressing regularity.  Some of them do this inadvertently, by failing to check their facts with sex workers and thereby buying into prohibitionist talking points such as the myth that “sex trafficking” is a huge problem, the naïve belief that the police can be trusted to “manage” sex workers, the lie that legalization increases “trafficking”, the ill-considered notion that licensing and registration decrease exploitation  or the demeaning canard that we have more diseases than other non-celibates.  Some make good arguments against criminalization, but feel compelled to insist that they disapprove of sex work, or opine that we live an “immoral lifestyle”, and they’re only defending us on principle.  And some even vomit out agency-negating poison like “People don’t choose to become prostitutes”  or “they should go after the pimps”.  But even the ones who commit none of the more egregious errors and insults will often use the incredibly-insulting phrase “selling their bodies”; I recently saw an essay in which the writer (who was clearly pro-decriminalization) used the phrase “rent out their bodies for sex.”  And because that incredibly stupid expression is so very common and so incredibly insulting to literally everyone, I think it’s high time we purge it from polite use, preferably with fire.

Otra campaña contra la prostitución que abunda en esta idea que tanto critica Maggie, la de presentar a la mujer como un objeto en venta al igual que la ternera, el pollo, la naranja y el tomate. El común denominador de tales "productos" es que son INERTES, no pueden decidir ni quién los compra ni en qué condiciones lo hace. Pues bien, éste es el concepto que parecen tener las Juventudes Socialistas sobre la mujer. Luego claro, no me extraña que su partido sea el de la Leyre Pajín, la Bibiana Aído o la Magdalena Álvarez. Va quedando todo claro.



My most succinct argument against the phrase was probably this one I made on a newspaper story some time ago, and would never have remembered had a reader not immortalized it on Tumblr and recently tweeted the link:

The claim that sex workers “sell our bodies” is not only logically absurd (I was a prostitute for years, but my body is still right here with me), but totally sexist because it is based on the notion that a woman’s sexuality is her entire worth. The belief behind this expression is that since a woman has nothing of value to offer except her sexuality, if she “sells” that she has “sold herself” and there is nothing left.  The fact that anti-sex worker activists use this expression so often says a lot about them.

This is of course the same pernicious and demeaning concept of a woman’s worth which lurks behind the horrible belief that rape is a “fate worse than death” from which a woman can never, ever recover.  Those who prefer my mocking idiocy to getting sort of feministy over it may like this more outre demolition of the phrase from two months ago:

It’s almost as though some people actually believe that after one transaction whores become spiritual beings (after all, when one “sells” something the buyer generally takes it with him when he leaves) who then, presumably, reincarnate like the Dalai Lama and return to the brothel to “sell” their instantly-grown, identical new bodies again.  One wonders what happens to all the old bodies, however; I reckon once the men are done with them, they flush them down the loo like unwanted goldfish or “child sex slaves”.

Now, my objections to the word “selling” don’t apply to the word “renting”, but the use of the word “body” to mean “services” conjures a whole host of issues on its own.  The idea that sex requires only a woman’s body and not her mind is just as absurd as the “selling” part, and insults both whores and clients: whores because the very real talents and skills we bring to our craft is ignored, devalued and reduced to mere physical presence; clients because it essentially casts them as necrophiles or desperate men who can be wholly satisfied with inert dolls.  Any woman who believes that men are satisfied with a girl who does little more than show up has some deep issues with men, and any man who believes it…well, let’s not go there.  It’s clear that neither of them has ever read a review of an escort who acts that way, and equally clear that such beliefs say far more about their own expectations (if male) and bedroom behavior (if female) than about the sex workers and clients they insult and demean by the use of such expressions.

Allies, we really appreciate your wanting to help us, and Aphrodite knows we really need your help, especially these days when the crusade to exterminate us is running hotter than it has in a century.  But if you’re going to spout prohibitionist propaganda, stop short of saying that our work is valid work, refuse to respect our agency and choices and use moronic expressions which perpetuate harmful, ignorant stereotypes about us, our clients and our associates, it’s probably better if you just go away and keep your mouth shut, because you’re doing more harm than good.

Fuente

miércoles, 17 de julio de 2013

Usos de l‘estigma. El paper de la prostitució en la revalorització urbanística de la illa robador a la ciutat de Barcelona

Miquel Fernández
Membre del Grup de Recerca sobre l'Exclusió i el Control Socials (GRECS), Universitat de Barcelona

Resum

Aquest article vol implementar la ingent bibliografia sobre la “regeneració urbanística” del Raval. En aquest sentit, pretén descriure els usos dels processos d'estigmatització sobre un barri, una zona, i una manera de procurar-se la subsistència, la prostitució de carrer. La investigació s'ha centrat en una part del barri del Raval, el carrer d’en Robador. S'interpretarà la manera com es produeix i reprodueix l'estigma sobre el barri i sobre la prostitució i el seu servei a l'hora de permetre i justificar contundents intervencions urbanístiques. El text està dividit en tres parts: un somer preàmbul històric sobre el lloc, més dues parts que resulten el gruix del l'exposició. La primera d'elles analitza les representacions actuals sobre el lloc. S'exposa la manera com es defineix des de les institucions polítiques i la premsa, un barri que porta més de trenta anys de dràstiques intervencions urbanístiques. Aquesta part es complementa amb un petit anàlisi historiogràfic que dóna compte dels oblits recurrents sobre aquell espai i la societat que el composava. Finalment, es contrasta l'anàlisi de les imatges i discursos produïts sobre el barri, amb la descripció i anàlisi etnogràfica sobre les prostitutes del carrer d'en Robador.

Paraules clau: Raval, regeneració urbanística, estigma, prostitució de carrer, mite, barri xino.

Abstract

This article makes use of the extensive literature on "urban renewal" in Barcelona's Raval in order to account for the stigmatization of this urban district, and of a way of earning a living there: street prostitution. Based on research on and in a particular street in this neighborhood, the Carrer d'en Robador, it explains both how these forms of stigma are produced and reproduced, and the role of stigma in enabling and justifying the many significant urban planning projects carried out in the Raval over more than three decades. The text is divided into three parts: a historical overview of the Raval, and two sections that comprise the central discussion. The first of these analyzes current representations of the Raval in the media and in political discourse. This is followed by a brief historiographic exploration of successive erasures of memory concerning this neighborhood both as urban place and space, and as a social world. The article concludes with a comparative analysis of popular images of and political discourses on the Raval, and an ethnographic account of street prostitutes working in Carrer d'en Robador.
Key words: Raval, urban renewal, stigma, street prostitution, myth, Barri Xino.
Arxius relacionats:
Quaderns_e17(2)_article6.pdf (162Kb)

Mueren asesinadas dos trabajadoras sexuales Jasmine, activista sueca y Dora

 Otro caso de violencia de género institucional. El máximo responsable es el Estado sueco, por discriminar a las mujeres que ejercen la prostitución. El modelo de abolición de la prostitución sueco, no sólo no proteje a las prostitutas sino que las denigra y las convierte en seres humanos vulnerables. Jasmine a muerto asesinada en manos de su ex-pareja, una muerte que se hubiera podido evitar.
Hoy ICRSE convoca un acto de protesta ante la embajada sueca en Londres.



ICRSE, the International Commitee on the Rights of Sex Workers in Europe is calling all its members organisations, individuals, sex workers and allies to stand together and protest the recent murders of Jasmine and Dora, the violent attack against Ela and against all sex workers in Europe and worldwide.

VIOLENCE AGAINST SEX WORKERS MUST STOP.

Turkey and Sweden were, this week, the stage of violent murders of sex workers - but the violence is constant and Three sex workers were murdered in Italy since beginning of the year. In France, Kassandra and Karima were murdered and committed suicide.

We are calling all our friends and families, to protest against systemic transphobic murders and violence in Turkey and worldwide. Dora, trans sex worker was killed this week; Ela, another trans sex worker in turkey got shot; her arm unlikely to function again. Dora is the 31st transgender victims of violent and deadly attack since 2008 in Turkey.

We are calling all our friends and families to protest the Swedish model that took away the children of Jasmine and gave the custody to her violent ex-husband who finally murdered her. Social workers and the Swedish state refused to listen to Jasmine. Why listening to a sex worker who don't know what is good for her? That criminal system cost Jasmine her life.

In every country in Europe and around the world, sex workers are being murdered because our lives are seen are less worthy than others. We are not full citizens and this state discrimination justify the stigma and violence we suffer. It is time to say NO to all violence against sex workers! NO to silencing our voices, NO to taking away our children! NO to attacks, rape and murders!!

Protests will happen in many countries around the world on Friday the 19th of July at 3 pm. We encourage ICRSE members and all organisations and individuals to set up demonstration, protests, actions in front of Turkish, Swedish, Italian embassies, demos between them or in front of other symbolic places.

We wll update this page with info about the protests, ICRSE press release, pictures you might need etc.... If you need help in any way , ask on the page and maybe someone can offer support.

In solidarity

http://elestantedelaciti.wordpress.com/2013/07/17/el-maldito-estado-le-dio-a-el-el-poder-asesinato-de-una-trabajadora-sexual-sueca/

El viernes pasado, la organización de defensa de los derechos de lxs trabajadorxs sexuales Rose Alliance lanzó el siguiente comunicado en Facebook: 
Nuestra compañera y miembro de la directiva, fiera activista y amiga, Petite Jasmine, fue brutalmente asesinada ayer (11 de julio de 2013). Hace varios años, perdió las custodia de sus hijos al considerarse que no reunía las condiciones para ser una buena madre por ser trabajadora sexual. La custodia de los hijos fue adjudicada a su padre, a pesar de que había cometido abusos contra Jasmine. A ella le dijeron que no sabía lo que era bueno para ella misma y que estaba “romantizando” la prostitución, que no tenía comprensión de las cosas y no se daba cuenta de que el trabajo sexual era una forma de autolesionarse. Él la amenazó y la acosó en numerosas ocasiones, sin que nunca se le ofreciera a ella ningún tipo de protección. Ella combatió contra el sistema  a lo largo de cuatro procesos judiciales y por fin había comenzado a volver a ver a sus hijos. Ayer, el padre de sus hijos la mató. Ella siempre dijo: “Incluso aunque no consiga recuperar a mis hijos, me aseguraré de que no le vuelva a ocurrir lo mismo a ninguna otra trabajadora sexual”. Nosotras continuaremos con su lucha. ¡Justicia para Jasmine! 
La coordinadora de Rose Alliance, Pye Jakobsson, ha tenido la amabilidad de responder a Tits and Sass algunas preguntas acerca de la lucha de Jasmine con el Estado y su asesinato.
Caty Simon: Para empezar, ¿puedes decirnos algo acerca de cómo conociste a Jasmine Petite y qué trabajo hacía para Rose Alliance?
Pye Jakobsson: Jasmine contactó conmigo hace unos tres años, inmediatamente después de que el consejo local se hiciera cargo de la custodia de sus chicos. Buscaba ayuda y le habían aconsejado que contactara con nosotras. Su activismo se centraba sobre todo en su propia situación y otras como la suya, además de un montón de cosas acerca del Modelo Sueco.
Caty: El Modelo Sueco penaliza a los clientes de las trabajadoras sexuales en Suecia. ¿Cómo afecta eso a las trabajadoras sexuales de allí?
Pye: El principal resultado general es el aumento del estigma. Los resultados prácticos tienen que ver con la persecución de los clientes por parte de la policía. Las trabajadoras sexuales de calle han perdido el valioso tiempo de valoración que necesitan antes de montarse en el coche de un cliente [porque los clientes están demasiado nerviosos por la posibilidad de ser detenidos para detenerse y hablar.—ed.]   Además, los clientes tienen mayor control y pueden decir, “No vayamos a tal lugar, yo sé de uno mejor que la policía no conoce”. La policía busca también a las trabajadoras de pisos, intentando pillar a sus clientes. Esto significa que de lo que se trata ahora es de hacer que los clientes se sientan lo suficientemente seguros para venir a vernos, en lugar de preocuparnos de nuestra propia seguridad. Además, las leyes contra el proxenetismo nos obligan a trabajar solas. También es ilegal alquilarnos locales. Muchas trabajan en su casa, y si el casero se entera está obligado a echarte. De forma que quieren salvarnos, pero nos castigan hasta que deseemos ser salvadas. Y si decimos que queremos ser “salvadas”, todo lo que ofrecen es terapia [en lugar de alternativas económicas—ed.]
Caty: ¿Puedes decirnos algo más de la batalla de Jasmine por la custodia de sus hijos? En la declaración de Rose Alliance en Facebook escribís que la habían dicho que estaba enferma por no admitir que su trabajo era una forma de autolesionarse y que dieron la custodia de los chicos a su ex por ser ella trabajadora sexual, a pesar de que había denunciado que él abusaba de ella.
Pye: Ella tenía hijos con el mismo hombre que abusaba de ella, sobre todo de forma verbal, aunque había sido sentenciado por violencia física hacía doce años. Ya se habían separado cuando nació el segundo hijo (los niños tienen ahora uno cuatro y otro cinco años). Así que habían compartido la custodia del mayor y luego ella tuvo en exclusiva la custodia del menor. Ella hacía trabajo sexual para poder estar en casa con sus hijos, pero sólo unos meses después de empezar a trabajar, un familiar suyo llamó a los servicios sociales para hacerles saber que estaba vendiendo sexo. El familiar llamó también al padre de los chicos, que llamó también a los servicios sociales, diciendo que llevaba clientes a casa, etc. La verdad es que sólo trabajó en Estocolmo, a una hora de la ciudad en la que vivía.
Los servicios sociales hicieron una recuperación de emergencia de los chicos, arrancándoselos de los brazos unas pocas horas después de la llamada telefónica, y después comenzaron una investigación. Se los entregaron al padre de inmediato. Durante la investigación de sus habilidades como progenitora, le dijeron que le faltaba comprensión del daño que causaba su trabajo sexual, etc., etc. Para que una investigación tal sea válida tiene que ser finalizada, y después puede ser recurrida. Nunca se finalizó, porque el padre solicitó la custodia durante el curso de la investigación. Hubo cuatro juicios para decidir la custodia, de los que los tres primeros fueron en gran parte una repetición uno de otro. Jasmine nunca fue considerada como madre no apta. Consiguió la custodia compartida, pero su ex se negó a dejarla ver a sus hijos. En el tercer juicio el juez le dio a ella la custodia compartida, pero señaló que era un problema que ella no se diera cuenta de que el trabajo sexual es “una forma de autolesión”.
Caty: O sea, que el juez la acusó básicamente de “falsa conciencia”, la forma como las feministas radicales invalidan continuamente las experiencias de las trabajadoras sexuales.

Pye: Sí. En cualquier caso, esto ocurrió hace dos años, y se suponía que ella comenzaría a ver a sus hijos poco a poco, cada dos semanas. Al comienzo, había una persona de contacto para supervisar. Sólo los vio unas pocas veces. Después, el padre se quejó de la persona de contacto. Y eso fue lo que siguió haciendo. Amenazó y escupió en la cara a un trabajador social y agarró a otro por el cuello y siguió negándose a dejarla ver a los niños. En una situación normal, si un padre no coopera de forma persistente con el acuerdo de custodia, el otro padre consigue la custodia plena.
El cuarto juicio fue en febrero. De nuevo fue considerada una buena progenitora, pero el tribunal decidió que ella había perdido el contacto con los niños y le concedió a él la plena custodia.Tras este juicio, la única opción que quedaba era el recurso al tribunal supremo. El juzgado de apelación, Hovrätten, sólo admite casos que podrían cambiar la ley, que podrían cambiar la práctica legal, y raramente admite casos de custodia. Pero la dieron cita para un juicio este otoño.Durante los dos últimos años, los servicios sociales se dieron cuenta de su error y trataron de enmendarlo, así que también ayudaron. Lo que permitió que tuviera reuniones con sus hijos. Era su idea que en la primera reunión estuviera presente un profesional para ayudarla a reconectar con ellos, ya que en aquel momento hacía un año y medio que no les veía. Primero tuvo algunas reuniones con su hija, y el martes pasado había tenido la primera con su hijo. En la reunión con su hijo él la mató y apuñaló al trabajador social que estaba presente. Se juntaron en el autobús que les llevaba a la reunión, y allí comenzó la lucha. Se suponía que los servicios sociales la llevarían a ella para evitar que estuvieran juntos en el mismo autobús, pero fallaron ese día.
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Petite Jasmine (foto via su página de Facebook, cortesía de Rose Alliance)
Caty: Durante todo este tiempo, a pesar de que Jasmine había informado de que su ex abusaba de ella y a pesar de que éste había asaltado físicamente a un trabajador del caso ¿nunca fue el ex sancionado por su violencia?
Pye: La policía dice que no había amenaza previa contra ella. Sin embargo, él fue condenado por algunas de sus conductas. Ella informó a los servicios sociales (no a la policía, y sabemos por qué) de lo que le estaba ocurriendo (acoso y amenazas). Es la razón por la que en el último juicio los servicios sociales testificaron a favor de ella. Es una locura. Si ella no hubiera sido trabajadora sexual de ninguna forma habría podido él seguir adelante con todo lo que hizo, y además conseguir la custodia exclusiva.
Y el trabajo sexual estuvo presente en los juicios también. En su blog, ella contestó a la pregunta estándar (¿querrías que tu hija fuera trabajadora sexual?) escribiendo lo siguiente: “Mis hijos pueden ser de mayores lo que gusten y yo les apoyaré a rajatabla. Si eligen el trabajo sexual, les advertiré del estigma…” Etc. Esto fue luego usado ante el tribunal para decir “Está animando a sus hijos a convertirse en trabajadores sexuales”.
Caty: Así que Jasmine no informó a la policía de las amenazas y acoso de su ex a causa de la actitud putofóbica de ésta, aunque eventualmente los servicios sociales se convirtieron en sus aliados.
Pye:  Los servicios sociales se convirtieron en aliados sólo al final. Fueron horribles durante años y fueron los que empezaron esta mierda. Sólo se convirtieron en aliados después de que se dieran cuenta de lo incorrectamente que se habían portado. Además, ella presentó una queja contra ellos ante el Consejo de Salud y Bienestar, lo que también influyó en su conducta. Y debo enfatizar que los servicios sociales son MUCHO peores que la policía en Suecia. Realmente no confiamos en ellos. El Estado de servicio social es un Estado que funciona “salvando” trabajadoras sexuales.
Caty: Para resumir, ¿cómo piensas que el modelo sueco y las actitudes que genera en el gobierno sueco hacia las trabajadoras sexuales contribuyeron a su asesinato?
Pye: Estoy SEGURA de que el estigma y el prejuicio adicionales fabricados por el modelo sueco jugaron un papel principal en toda esta historia. Él la mató, pero el maldito Estado le dio a él el poder para pensar que podría hacerlo.
Caty: Para empezar, él nunca habría tenido la custodia de sus hijos de no haber sido ella trabajadora sexual.
Pye: En efecto. El Estado le quitó a ella sus hijos y se los dio a su asesino. Este es el resumen de todo.
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Una protesta contra la violencia transfóbica y homofóbica en Kusadasi, Turquía, este viernes, en memoria de Dora Oezer, una trabajadora sexual trans de 24 años asesinada a comienzos de la semana pasada. (Foto por AP Photo/Vadim Ghirda) 
Caty: Lo que yo entiendo es que el modelo sueco anima al Estado a ver a las trabajadoras sexuales como víctimas, y cualquier trabajadora sexual que no se perciba a sí misma de esa manera es porque debe estar ofuscada. Así, que el Estado vio a Jasmine como psicológicamente enferma porque ésta no estuvo de acuerdo con el punto de vista de aquél acerca de su trabajo —y, en consecuencia, decidieron que no era una madre apta. ¿Es correcto este análisis?
Pye: Tú lo has dicho. Ellos nos llaman, básicamente, inestables mentales, desde el momento en que el trabajo sexual se reconoce como una forma de autolesión.
Caty: ¿Qué les pasará ahora a los niños de Jasmine? ¿Ha sido detenido el padre y acudirá a su juicio Rose Alliance?
Pye: Los niños están en el sistema de protección de menores. La madre de Jasmine está pidiendo su custodia, pero nunca se sabe. El padre fue detenido y nosotras asistiremos al juicio si podemos, pero dudo que nos lo permitan. Normalmente hacen estas mierdas a puerta cerrada.
Caty: Muchas gracias por dedicarnos este tiempo en unos días en los que tienes que estar horriblemente ocupada y apenada. Sólo una última pregunta: ¿qué pueden hacer lxs trabajadorxs sexuales en todo el mundo para honrar la memoria de Jasmine?
Pye: Yo pienso que lxs trabajadorxs sexuales de todo el mundo están haciendo ya lo que hay que hacer. En Europa, hubo manifestaciones en muchas ciudades esta semana. También hemos perdido una trabajadora sexual turca el martes. Creo que el caso de Jasmine dice mucho. Un loco que mate al azar es difícil que haga algo parecido (aparte de cosas a largo plazo). Pero el caso de Jasmine tiene poco que ver con un lunático y mucho que ver con la discriminación y el estigma estructurales, y todas nosotras podemos hablar de esto ya que todas y cada una de nosotras lo ha sufrido.

Dora Oezer, una mujer trans trabajadora sexual de 24 años, fue asesinada el martes. El viernes hubo en su ciudad una protesta de más de cien personas contra la violencia transfóbica. El Comité Internacional por los Derechos de lxs Trabajadorxs Sexuales en Europa esta llamando a todas las organizaciones de derechos de lxs trabajadorxs sociales que lo integran a planificar protestas para pedir justicia para Jasmine y para Dora el día 19 a las 3 de la tarde. Una acción particularmente grande está siendo organizada en Londres.

Mueren asesinadas una activista sueca Jasmine y Dora ambas trabajadoras sexuales.

 Otro caso de violencia de género institucional. El máximo responsable es el Estado sueco, por discriminar a las mujeres que ejercen la prostitución. El modelo de abolición de la prostitución sueco, no sólo no proteje a las prostitutas sino que las denigra y las convierte en seres humanos vulnerables. Jasmine a muerto asesinada en manos de su ex-pareja, una muerte que se hubiera podido evitar.
Hoy ICRSE convoca un acto de protesta ante la embajada sueca en Londres.




ICRSE, the International Commitee on the Rights of Sex Workers in Europe is calling all its members organisations, individuals, sex workers and allies to stand together and protest the recent murders of Jasmine and Dora, the violent attack against Ela and against all sex workers in Europe and worldwide.

VIOLENCE AGAINST SEX WORKERS MUST STOP.

Turkey and Sweden were, this week, the stage of violent murders of sex workers - but the violence is constant and Three sex workers were murdered in Italy since beginning of the year. In France, Kassandra and Karima were murdered and committed suicide.

We are calling all our friends and families, to protest against systemic transphobic murders and violence in Turkey and worldwide. Dora, trans sex worker was killed this week; Ela, another trans sex worker in turkey got shot; her arm unlikely to function again. Dora is the 31st transgender victims of violent and deadly attack since 2008 in Turkey.

We are calling all our friends and families to protest the Swedish model that took away the children of Jasmine and gave the custody to her violent ex-husband who finally murdered her. Social workers and the Swedish state refused to listen to Jasmine. Why listening to a sex worker who don't know what is good for her? That criminal system cost Jasmine her life.

In every country in Europe and around the world, sex workers are being murdered because our lives are seen are less worthy than others. We are not full citizens and this state discrimination justify the stigma and violence we suffer. It is time to say NO to all violence against sex workers! NO to silencing our voices, NO to taking away our children! NO to attacks, rape and murders!!

Protests will happen in many countries around the world on Friday the 19th of July at 3 pm. We encourage ICRSE members and all organisations and individuals to set up demonstration, protests, actions in front of Turkish, Swedish, Italian embassies, demos between them or in front of other symbolic places.

We wll update this page with info about the protests, ICRSE press release, pictures you might need etc.... If you need help in any way , ask on the page and maybe someone can offer support.

In solidarity


http://elestantedelaciti.wordpress.com/2013/07/17/el-maldito-estado-le-dio-a-el-el-poder-asesinato-de-una-trabajadora-sexual-sueca/

El viernes pasado, la organización de defensa de los derechos de lxs trabajadorxs sexuales Rose Alliance lanzó el siguiente comunicado en Facebook: 
Nuestra compañera y miembro de la directiva, fiera activista y amiga, Petite Jasmine, fue brutalmente asesinada ayer (11 de julio de 2013). Hace varios años, perdió las custodia de sus hijos al considerarse que no reunía las condiciones para ser una buena madre por ser trabajadora sexual. La custodia de los hijos fue adjudicada a su padre, a pesar de que había cometido abusos contra Jasmine. A ella le dijeron que no sabía lo que era bueno para ella misma y que estaba “romantizando” la prostitución, que no tenía comprensión de las cosas y no se daba cuenta de que el trabajo sexual era una forma de autolesionarse. Él la amenazó y la acosó en numerosas ocasiones, sin que nunca se le ofreciera a ella ningún tipo de protección. Ella combatió contra el sistema  a lo largo de cuatro procesos judiciales y por fin había comenzado a volver a ver a sus hijos. Ayer, el padre de sus hijos la mató. Ella siempre dijo: “Incluso aunque no consiga recuperar a mis hijos, me aseguraré de que no le vuelva a ocurrir lo mismo a ninguna otra trabajadora sexual”. Nosotras continuaremos con su lucha. ¡Justicia para Jasmine! 
La coordinadora de Rose Alliance, Pye Jakobsson, ha tenido la amabilidad de responder a Tits and Sass algunas preguntas acerca de la lucha de Jasmine con el Estado y su asesinato.
Caty Simon: Para empezar, ¿puedes decirnos algo acerca de cómo conociste a Jasmine Petite y qué trabajo hacía para Rose Alliance?
Pye Jakobsson: Jasmine contactó conmigo hace unos tres años, inmediatamente después de que el consejo local se hiciera cargo de la custodia de sus chicos. Buscaba ayuda y le habían aconsejado que contactara con nosotras. Su activismo se centraba sobre todo en su propia situación y otras como la suya, además de un montón de cosas acerca del Modelo Sueco.
Caty: El Modelo Sueco penaliza a los clientes de las trabajadoras sexuales en Suecia. ¿Cómo afecta eso a las trabajadoras sexuales de allí?
Pye: El principal resultado general es el aumento del estigma. Los resultados prácticos tienen que ver con la persecución de los clientes por parte de la policía. Las trabajadoras sexuales de calle han perdido el valioso tiempo de valoración que necesitan antes de montarse en el coche de un cliente [porque los clientes están demasiado nerviosos por la posibilidad de ser detenidos para detenerse y hablar.—ed.]   Además, los clientes tienen mayor control y pueden decir, “No vayamos a tal lugar, yo sé de uno mejor que la policía no conoce”. La policía busca también a las trabajadoras de pisos, intentando pillar a sus clientes. Esto significa que de lo que se trata ahora es de hacer que los clientes se sientan lo suficientemente seguros para venir a vernos, en lugar de preocuparnos de nuestra propia seguridad. Además, las leyes contra el proxenetismo nos obligan a trabajar solas. También es ilegal alquilarnos locales. Muchas trabajan en su casa, y si el casero se entera está obligado a echarte. De forma que quieren salvarnos, pero nos castigan hasta que deseemos ser salvadas. Y si decimos que queremos ser “salvadas”, todo lo que ofrecen es terapia [en lugar de alternativas económicas—ed.]
Caty: ¿Puedes decirnos algo más de la batalla de Jasmine por la custodia de sus hijos? En la declaración de Rose Alliance en Facebook escribís que la habían dicho que estaba enferma por no admitir que su trabajo era una forma de autolesionarse y que dieron la custodia de los chicos a su ex por ser ella trabajadora sexual, a pesar de que había denunciado que él abusaba de ella.
Pye: Ella tenía hijos con el mismo hombre que abusaba de ella, sobre todo de forma verbal, aunque había sido sentenciado por violencia física hacía doce años. Ya se habían separado cuando nació el segundo hijo (los niños tienen ahora uno cuatro y otro cinco años). Así que habían compartido la custodia del mayor y luego ella tuvo en exclusiva la custodia del menor. Ella hacía trabajo sexual para poder estar en casa con sus hijos, pero sólo unos meses después de empezar a trabajar, un familiar suyo llamó a los servicios sociales para hacerles saber que estaba vendiendo sexo. El familiar llamó también al padre de los chicos, que llamó también a los servicios sociales, diciendo que llevaba clientes a casa, etc. La verdad es que sólo trabajó en Estocolmo, a una hora de la ciudad en la que vivía.
Los servicios sociales hicieron una recuperación de emergencia de los chicos, arrancándoselos de los brazos unas pocas horas después de la llamada telefónica, y después comenzaron una investigación. Se los entregaron al padre de inmediato. Durante la investigación de sus habilidades como progenitora, le dijeron que le faltaba comprensión del daño que causaba su trabajo sexual, etc., etc. Para que una investigación tal sea válida tiene que ser finalizada, y después puede ser recurrida. Nunca se finalizó, porque el padre solicitó la custodia durante el curso de la investigación. Hubo cuatro juicios para decidir la custodia, de los que los tres primeros fueron en gran parte una repetición uno de otro. Jasmine nunca fue considerada como madre no apta. Consiguió la custodia compartida, pero su ex se negó a dejarla ver a sus hijos. En el tercer juicio el juez le dio a ella la custodia compartida, pero señaló que era un problema que ella no se diera cuenta de que el trabajo sexual es “una forma de autolesión”.
Caty: O sea, que el juez la acusó básicamente de “falsa conciencia”, la forma como las feministas radicales invalidan continuamente las experiencias de las trabajadoras sexuales.

Pye: Sí. En cualquier caso, esto ocurrió hace dos años, y se suponía que ella comenzaría a ver a sus hijos poco a poco, cada dos semanas. Al comienzo, había una persona de contacto para supervisar. Sólo los vio unas pocas veces. Después, el padre se quejó de la persona de contacto. Y eso fue lo que siguió haciendo. Amenazó y escupió en la cara a un trabajador social y agarró a otro por el cuello y siguió negándose a dejarla ver a los niños. En una situación normal, si un padre no coopera de forma persistente con el acuerdo de custodia, el otro padre consigue la custodia plena.
El cuarto juicio fue en febrero. De nuevo fue considerada una buena progenitora, pero el tribunal decidió que ella había perdido el contacto con los niños y le concedió a él la plena custodia.Tras este juicio, la única opción que quedaba era el recurso al tribunal supremo. El juzgado de apelación, Hovrätten, sólo admite casos que podrían cambiar la ley, que podrían cambiar la práctica legal, y raramente admite casos de custodia. Pero la dieron cita para un juicio este otoño.Durante los dos últimos años, los servicios sociales se dieron cuenta de su error y trataron de enmendarlo, así que también ayudaron. Lo que permitió que tuviera reuniones con sus hijos. Era su idea que en la primera reunión estuviera presente un profesional para ayudarla a reconectar con ellos, ya que en aquel momento hacía un año y medio que no les veía. Primero tuvo algunas reuniones con su hija, y el martes pasado había tenido la primera con su hijo. En la reunión con su hijo él la mató y apuñaló al trabajador social que estaba presente. Se juntaron en el autobús que les llevaba a la reunión, y allí comenzó la lucha. Se suponía que los servicios sociales la llevarían a ella para evitar que estuvieran juntos en el mismo autobús, pero fallaron ese día.
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Petite Jasmine (foto via su página de Facebook, cortesía de Rose Alliance)
Caty: Durante todo este tiempo, a pesar de que Jasmine había informado de que su ex abusaba de ella y a pesar de que éste había asaltado físicamente a un trabajador del caso ¿nunca fue el ex sancionado por su violencia?
Pye: La policía dice que no había amenaza previa contra ella. Sin embargo, él fue condenado por algunas de sus conductas. Ella informó a los servicios sociales (no a la policía, y sabemos por qué) de lo que le estaba ocurriendo (acoso y amenazas). Es la razón por la que en el último juicio los servicios sociales testificaron a favor de ella. Es una locura. Si ella no hubiera sido trabajadora sexual de ninguna forma habría podido él seguir adelante con todo lo que hizo, y además conseguir la custodia exclusiva.
Y el trabajo sexual estuvo presente en los juicios también. En su blog, ella contestó a la pregunta estándar (¿querrías que tu hija fuera trabajadora sexual?) escribiendo lo siguiente: “Mis hijos pueden ser de mayores lo que gusten y yo les apoyaré a rajatabla. Si eligen el trabajo sexual, les advertiré del estigma…” Etc. Esto fue luego usado ante el tribunal para decir “Está animando a sus hijos a convertirse en trabajadores sexuales”.
Caty: Así que Jasmine no informó a la policía de las amenazas y acoso de su ex a causa de la actitud putofóbica de ésta, aunque eventualmente los servicios sociales se convirtieron en sus aliados.
Pye:  Los servicios sociales se convirtieron en aliados sólo al final. Fueron horribles durante años y fueron los que empezaron esta mierda. Sólo se convirtieron en aliados después de que se dieran cuenta de lo incorrectamente que se habían portado. Además, ella presentó una queja contra ellos ante el Consejo de Salud y Bienestar, lo que también influyó en su conducta. Y debo enfatizar que los servicios sociales son MUCHO peores que la policía en Suecia. Realmente no confiamos en ellos. El Estado de servicio social es un Estado que funciona “salvando” trabajadoras sexuales.
Caty: Para resumir, ¿cómo piensas que el modelo sueco y las actitudes que genera en el gobierno sueco hacia las trabajadoras sexuales contribuyeron a su asesinato?
Pye: Estoy SEGURA de que el estigma y el prejuicio adicionales fabricados por el modelo sueco jugaron un papel principal en toda esta historia. Él la mató, pero el maldito Estado le dio a él el poder para pensar que podría hacerlo.
Caty: Para empezar, él nunca habría tenido la custodia de sus hijos de no haber sido ella trabajadora sexual.
Pye: En efecto. El Estado le quitó a ella sus hijos y se los dio a su asesino. Este es el resumen de todo.
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Una protesta contra la violencia transfóbica y homofóbica en Kusadasi, Turquía, este viernes, en memoria de Dora Oezer, una trabajadora sexual trans de 24 años asesinada a comienzos de la semana pasada. (Foto por AP Photo/Vadim Ghirda) 
Caty: Lo que yo entiendo es que el modelo sueco anima al Estado a ver a las trabajadoras sexuales como víctimas, y cualquier trabajadora sexual que no se perciba a sí misma de esa manera es porque debe estar ofuscada. Así, que el Estado vio a Jasmine como psicológicamente enferma porque ésta no estuvo de acuerdo con el punto de vista de aquél acerca de su trabajo —y, en consecuencia, decidieron que no era una madre apta. ¿Es correcto este análisis?
Pye: Tú lo has dicho. Ellos nos llaman, básicamente, inestables mentales, desde el momento en que el trabajo sexual se reconoce como una forma de autolesión.
Caty: ¿Qué les pasará ahora a los niños de Jasmine? ¿Ha sido detenido el padre y acudirá a su juicio Rose Alliance?
Pye: Los niños están en el sistema de protección de menores. La madre de Jasmine está pidiendo su custodia, pero nunca se sabe. El padre fue detenido y nosotras asistiremos al juicio si podemos, pero dudo que nos lo permitan. Normalmente hacen estas mierdas a puerta cerrada.
Caty: Muchas gracias por dedicarnos este tiempo en unos días en los que tienes que estar horriblemente ocupada y apenada. Sólo una última pregunta: ¿qué pueden hacer lxs trabajadorxs sexuales en todo el mundo para honrar la memoria de Jasmine?
Pye: Yo pienso que lxs trabajadorxs sexuales de todo el mundo están haciendo ya lo que hay que hacer. En Europa, hubo manifestaciones en muchas ciudades esta semana. También hemos perdido una trabajadora sexual turca el martes. Creo que el caso de Jasmine dice mucho. Un loco que mate al azar es difícil que haga algo parecido (aparte de cosas a largo plazo). Pero el caso de Jasmine tiene poco que ver con un lunático y mucho que ver con la discriminación y el estigma estructurales, y todas nosotras podemos hablar de esto ya que todas y cada una de nosotras lo ha sufrido.

Dora Oezer, una mujer trans trabajadora sexual de 24 años, fue asesinada el martes. El viernes hubo en su ciudad una protesta de más de cien personas contra la violencia transfóbica. El Comité Internacional por los Derechos de lxs Trabajadorxs Sexuales en Europa esta llamando a todas las organizaciones de derechos de lxs trabajadorxs sociales que lo integran a planificar protestas para pedir justicia para Jasmine y para Dora el día 19 a las 3 de la tarde. Una acción particularmente grande está siendo organizada en Londres.

martes, 16 de julio de 2013

El estigma de ser mujer, inmigrante y prostituta


 De esta noticia destaco el testimonio de Lucía. Las instituciones públicas son las que ejercen mayor violencia contra las prostitutas. No tenían que haberla despedido y también ha fallado la falta de asesramient jurídico para reclamar su readmisión en el trabajo.


Empezar de cero. Vivir en una ciudad donde nadie sepa quién eres. Hace poco más de seis meses, Lucía –nombre ficticio- decidió establecerse en Alicante para intentar, una vez más, salir de la prostitución. “Cuando vine por primera vez me pareció hermoso y me dije: aquí voy a empezar una nueva vida”, cuenta a Desalambre. Buscó trabajo, empapeló la ciudad de currículums, pero el tiempo pasaba y la oportunidad no acababa de llegar. “Una persona me prometió que me iba ayudar pero cuando se enteró de que era prostituta me dijo que aunque para él yo seguía siendo la misma persona agradable, para el trabajo ya no podía ayudarme porque si se enteraban se iba a armar un escándalo, que no lo iban a entender”, recuerda. Y le tocó, como ella misma dice, con la resignación del desengaño, “volver a lo mismo”. Una vez más.
Más del 90 por ciento de las mujeres que ejercen la prostitución en España son extranjeras y de ellas, el 95 por ciento lo hacen forzadas por las circunstancias, según datos del Instituto Andaluz de la Mujer. “ Nadie está en la calle por gusto, la prostitución es una salida de necesidad. Es la necesidad lo que te lleva a probar, lo ves como una vía fácil pero en realidad no lo es”, sostiene la vicepresidenta de CATS (Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo), Vanesa Vera, quien ha vivido en carne propia el estigma que supone ser inmigrante, prostituta y transexual.
Vanesa salió de Ecuador hace 18 años junto con otras compañeras decidida a continuar, en mejores condiciones, su proceso de cambio de sexo. Viajó por toda Europa, vivió y ejerció la prostitución en distintos países, Holanda, Francia, Italia, Bélgica… y hace 13 años recaló en España donde hoy, desde Murcia, trabaja por el reconocimiento de los derechos laborales de las prostitutas.
“Nosotras [las transexuales] somos un colectivo especialmente rechazado, la gente no nos respeta del todo, los gays y las lesbianas pueden conseguir trabajo en cualquier parte, pero a nosotros prácticamente nos lanzan a la prostitución como forma de conseguir dinero”, explica en conversación telefónica. “Además, se nos están cerrando cada vez más puertas, se están aprobando normas municipales muy estrictas, por ejemplo, aquí en Murcia, próximamente van a aplicar una ley por la que no nos van a dejar prostituirnos en las calles”, añade en referencia a la“Ordenanza para luchar contra la prostitución en el municipio de Murcia”, aprobada el pasado 27 de mayo en Junta de Gobierno, siguiendo la polémica estela marcada por otras ciudades como Barcelona, Málaga, Valencia o Alicante.
Para Fuensanta Gual, presidenta de CATS, este tipo de normativas no son más que una de las múltiples formas de violencia a las que se enfrentan diariamente estas mujeres en España. A la criminalización por parte de los poderes locales se añaden las redadas a clubes y detenciones preventivas, el estigma social, las mafias, la desprotección por parte de las instituciones públicas o las condiciones abusivas en los lugares de trabajo, explicó esta médico de familia el pasado miércoles en Alicante, donde participó en un coloquio organizado por Entrepobles. Por todo ello, desde esta asociación reclaman que se respete en Estatuto de los Trabajadores también para las prostitutas, “simplemente con eso ya sería suficiente, avanzaríamos mucho”, asegura Gual.
Tanto Lucía como Vanesa coinciden a la hora de señalar lo duras que pueden llegar a ser las condiciones de trabajo, especialmente ahora, en un contexto de crisis. “Antes trabajaba en pisos para otras mujeres que se llevaban un 50 por ciento. Tenía que cumplir horarios, no tenía derecho a enfermarme, sólo podía librar cuando a ellas les parecía, nunca un sábado o un domingo y me cansé de eso”, explica Lucía, que ahora ejerce por su cuenta en su propia casa. “Así puedes hacerte los horarios tú misma, sacar tiempo para pasear… Eso sí, no te puedes dar el lujo de dejar de trabajar, porque un día que no trabajas es un día que dejas de ganar. Pero cada vez se hace más difícil... Antes, cuando el trabajo era bueno se hacían un promedio de 20, 25 ó 28 pases diarios, pero ahora… hacer un pase al día, qué problema”.
La situación actual determina que cada vez sea más complicado para esta colombiana de 48 años reunir los 650 euros que envía mensualmente a su país para mantener a su familia. En Bogotá viven su madre y sus dos hijos. “Mi niña está estudiando en la universidad, le quedan dos años para acabar Medicina, y mi niño termina el bachillerato este curso, a veces lloro y me enfermo por las ganas de regresar pero si me voy, ¿de dónde saco para pagar si cada semestre me vale 2.000 euros y allá el sueldo mínimo es de 150?".

El negocio en España

Pese a la crisis, España es el país con mayor número de consumidores de prostitución dentro de la Unión Europea. Un 39 por ciento de los hombres españoles ha pagado por servicios sexuales según la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP). Al no ser una actividad regulada, es difícil encontrar documentos o informes oficiales con carácter regular sobre el mercado de la prostitución en nuestro país. En la propia web de ANELA (la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne) se toman como referencia los datos esgrimidos en el Informe de la Ponencia sobre la Prostitución de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer de las Cortes Generales, aprobado en 2007. Según este texto, el gasto diario en prostitución en España ronda los 50 millones de euros, más de 18.000 millones de euros al año, un negocio muy lucrativo que reporta a los empresarios del sector unos ingresos de alrededor de 45.000 euros al año por prostituta.
Es cierto que la actual coyuntura económica ha empujado a más mujeres a la calle, también españolas, aunque en un porcentaje mucho menor. " El tipo de prostitución de la mujer española ha estado siempre más oculto, normalmente en sus pisos, una prostitución de más alto standing comparada con las trabajadoras de la calle, a las españolas no se las ve. Pero ahora hay mucha más competencia de pisos y muchas se están viendo obligadas a salir también a las calles", apunta Vanesa.
Lucía asegura conocer a muchas mujeres casadas que solían trabajar como limpiadoras y ahora se prostituyen. “ Es prostituirse y sacar una familia adelante o aguantar hambre”, sentencia. “Precisamente son esas mujeres y las chicas más jóvenes las que están cobrando 10 ó 15 euros por un pase, cómo es posible, eso ya es denigrarse uno demasiado”, lamenta. Para ella, que sigue intentando salir de ese mundo y “llevar una vida normal, no tener que esconderse”, no todo es cuestión de dinero. “Hace dos años conseguí trabajo en un colegio británico, y estaba feliz limpiando baños y ganando por una hora 6 euros cuando antes me sacaba 80, pero cuando fui a firmar el contrato un cliente que trabaja allí me reconoció y le dijo a los de recursos humanos que yo era prostituta, así que me ‘botaron’. Yo no entiendo por qué la gente no lo comprende. Si yo estoy cobrando por una hora 80 euros y prefiero ganar 6 es porque quiero salirme, quiero superarme y, además, ese hombre era cliente y era él quien me buscaba a mí, entonces, ¿quién es más culpable, él o yo?”.

Desarticulada una red en Galicia


Desarticulado un clan que obligaba a prostituirse a mujeres brasileñas y venezolanas

La Policía Nacional ha desarticulado un grupo organizado dirigido por un clan familiar que captaba a chicas jóvenes en Brasil y en Venezuela a las que ofrecía trabajo en España, en donde las obligaban a ejercer la prostitución para saldar la deuda contraída con la organización.
Según el Ministerio del Interior, el clan mantenía vínculos incluso familiares con Brasil, país en el que el líder habría regentado algún club de alterne en el pasado. La red explotaba a mujeres entre 20 y 30 años y llevaba varios clubes de alterne en las provincias de Orense y Pontevedra.
La operación, en la que también ha colaborado la policía brasileña, se ha saldado con la detención de 10 personas: seis en España, los máximos responsables, y otras cuatro en Brasil, encargadas de las labores de captación de víctimas.
Los agentes han registrado dos clubes de alterne y tres domicilios particulares. Uno de ellos es un chalet anexo a uno de los clubes, en el que eran alojadas algunas de las mujeres. Además, se han intervenido material informático y electrónico, varios móviles, relojes de marca, 9.000 euros en efectivo, diversa documentación y seis vehículos. Una primera estimación permite valorar los bienes de la organización (locales, chalets, pisos y vehículos) en más de tres millones de euros.
La investigación se inició el pasado marzo por agentes de la UCRIF de la Comisaría de Vigo, a raíz de la denuncia presentada por dos mujeres que estaban siendo víctimas de esta organización y las posteriores pesquisas policiales permitieron averiguar el funcionamiento de la misma.
El núcleo básico del grupo estaba compuesto por un clan familiar cuyo cabecilla, de nacionalidad española, estaba casado con una brasileña. Ellos dos, su hija, su hijo y la esposa de este último, dirigían la actividad del grupo en España.
Las funciones de los diferentes miembros del clan estaban claramente establecidas, siendo el padre el principal líder de la organización, el hijo administrador de uno de los clubes y la hija encargada y administradora de otro.
La organización exigía a las mujeres deudas que ascendía a unos 3.000 euros por su traslado a España. Para obligarlas a ejercer la prostitución, la red las sometía a continuas amenazas y presiones que recaían, no sólo sobre las propias mujeres, sino sobre sus familias en Brasil o Venezuela.

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La Policía Nacional ha desarticulado un grupo organizado dirigido por un clan familiar que captaba a chicas jóvenes en Brasil y en Venezuela a las que ofrecía trabajo en España, en donde las obligaban a ejercer la prostitución para saldar la deuda contraída con la organización.
Según el Ministerio del Interior, el clan mantenía vínculos incluso familiares con Brasil, país en el que el líder habría regentado algún club de alterne en el pasado. La red explotaba a mujeres entre 20 y 30 años y llevaba varios clubes de alterne en las provincias de Orense y Pontevedra.
La operación, en la que también ha colaborado la policía brasileña, se ha saldado con la detención de 10 personas: seis en España, los máximos responsables, y otras cuatro en Brasil, encargadas de las labores de captación de víctimas.
Los agentes han registrado dos clubes de alterne y tres domicilios particulares. Uno de ellos es un chalet anexo a uno de los clubes, en el que eran alojadas algunas de las mujeres. Además, se han intervenido material informático y electrónico, varios móviles, relojes de marca, 9.000 euros en efectivo, diversa documentación y seis vehículos. Una primera estimación permite valorar los bienes de la organización (locales, chalets, pisos y vehículos) en más de tres millones de euros.
La investigación se inició el pasado marzo por agentes de la UCRIF de la Comisaría de Vigo, a raíz de la denuncia presentada por dos mujeres que estaban siendo víctimas de esta organización y las posteriores pesquisas policiales permitieron averiguar el funcionamiento de la misma.
El núcleo básico del grupo estaba compuesto por un clan familiar cuyo cabecilla, de nacionalidad española, estaba casado con una brasileña. Ellos dos, su hija, su hijo y la esposa de este último, dirigían la actividad del grupo en España.
Las funciones de los diferentes miembros del clan estaban claramente establecidas, siendo el padre el principal líder de la organización, el hijo administrador de uno de los clubes y la hija encargada y administradora de otro.
La organización exigía a las mujeres deudas que ascendía a unos 3.000 euros por su traslado a España. Para obligarlas a ejercer la prostitución, la red las sometía a continuas amenazas y presiones que recaían, no sólo sobre las propias mujeres, sino sobre sus familias en Brasil o Venezuela.

La realidad en el Barrio del Raval, Barcelona

Este documental refleja la realidad de la prostitución en las calles de Barcelona. El por qué de las ordenanzas cívicas, y la persecución de las prostitución por las instituciones. Especulación en el Barrio del Raval Cada miércoles a las ocho de la tarde, desde hace varias semanas, resuenan las cacerolas por las estrechas calles del Raval. Barcelona vuelve a ser lugar de las reivindicaciones de las trabajadoras del sexo después de la reunión mantenida el pasado 26 de abril con el alcalde Xavier Trias por las portavoces del colectivo, elegidas en asamblea por más de cien mujeres. Durante ese encuentro, no solamente denunciaron la arbitrariedad y el maltrato por parte de la Guardia Urbana; fueron más lejos y propusieron iniciar un proceso realista de mejora de sus condiciones de trabajo y de la convivencia en sus barrios como vecinas. Las portavoces pidieron a Trias que diferenciara claramente trata de prostitución. En este sentido, enfatizaron dos aspectos. Por una parte, la presión policial que afecta de forma creciente a las mujeres que puedan encontrarse en situación de prostitución forzada. Por otra, respecto a aquellas que lo consideran una opción laboral, pidieron que se tenga en cuenta que no todas quieren ser parte de los planes de “recolocación” para engrosar las filas del SEPE. Esta reunión y la posición de las mujeres puede resultar insólita porque confronta con el imaginario colectivo más habitual que las sitúa como víctimas y criminales. Pero el proceso de organización de las trabajadoras del sexo a lo largo de los últimos años, y principalmente en estos últimos meses, las coloca en un lugar distinto. La política municipal, basada en la mezcla de mecanismos fundamentalmente represivos combinados con políticas de beneficencia y supuesta reinserción, ha tenido como respuesta el desarrollo y la visibilización de reivindicaciones que no pasan por ninguna de las “alternativas” propuestas por el propio Ayuntamiento. La movilización actual nace de la desesperación cotidiana ante la constante presión policial y el cerco a los derechos de ciudadanía a través de la aplicación de la famosa ordenanza de convivencia, en vigor desde 2006. Bajo los extraños argumentos de “luchar contra la explotación sexual”, Barcelona persigue a las mujeres que dice querer proteger. Un acto de incoherencia que se ha extendido desgraciadamente por varias ciudades del Estado pese a su evidente ineficacia incluso para sus propios fines: invisibilizar la prostitución cueste a quien le cueste. La marca Barcelona y sus ordenanzas for export se luce, brilla para el turismo y la especulación inmobiliaria, ciega los espacios de visibilidad pública de la ciudadanía. Un silencio prolongado Desde la reunión con el alcalde, las mujeres trabajadoras del sexo del Raval esperaron pacientemente. Más de un mes de silencio antes de comprender que era más sencillo para el Ayuntamiento seguir victimizándolas como incapaces y persiguiéndolas como delincuentes que reconocerlas como interlocutoras. “Esperamos, pero ya no podemos seguir calladas: buscamos soluciones reales. Aquí todas tenemos obligaciones, también queremos tener derechos, no nos parece una locura”, dice Tania, que trabaja hace varios años en la calle Robador, epicentro de las caceroladas; cuenta que probablemente cambien pronto de estrategia pero no de lucha y explica la importancia de las alianzas entre movimientos: “Vamos juntando ideas y fuerzas con otra gente, es importante. Hay que buscar formas de hacernos ver, de que nos puedan escuchar, llevamos semanas de caceroladas pero parece que a los políticos no les importa lo que pasa en las calles. Si son sordos, cada vez hablaremos más claro y más alto porque creemos en lo que decimos.” Cada miércoles, la puta olla en el Raval Cansadas “de no ser consideradas vecinas de nuestro barrio” y de “esperar respuestas institucionales que no vulneren nuestros derechos”, de la invisibilización y del acoso policial, trabajadoras del sexo y vecinas del barrio se concentran cada miércoles en la calle Robador del barrio del Raval. El objetivo, según La Campaña Prostitutas Indignadas, es que les dejen trabajar. http://www.diagonalperiodico.net/libertades/trabajadoras-sexuales-hablan-claro-xavier-trias.html

Oscuros portales. La realidad del Barrio de Raval

Este documental refleja la realidad de la prostitución en las calles de Barcelona. El por qué de las ordenanzas cívicas, y la persecución de las prostitución por las instituciones. Especulación en el Barrio del Raval Cada miércoles a las ocho de la tarde, desde hace varias semanas, resuenan las cacerolas por las estrechas calles del Raval. Barcelona vuelve a ser lugar de las reivindicaciones de las trabajadoras del sexo después de la reunión mantenida el pasado 26 de abril con el alcalde Xavier Trias por las portavoces del colectivo, elegidas en asamblea por más de cien mujeres. Durante ese encuentro, no solamente denunciaron la arbitrariedad y el maltrato por parte de la Guardia Urbana; fueron más lejos y propusieron iniciar un proceso realista de mejora de sus condiciones de trabajo y de la convivencia en sus barrios como vecinas. Las portavoces pidieron a Trias que diferenciara claramente trata de prostitución. En este sentido, enfatizaron dos aspectos. Por una parte, la presión policial que afecta de forma creciente a las mujeres que puedan encontrarse en situación de prostitución forzada. Por otra, respecto a aquellas que lo consideran una opción laboral, pidieron que se tenga en cuenta que no todas quieren ser parte de los planes de “recolocación” para engrosar las filas del SEPE. Esta reunión y la posición de las mujeres puede resultar insólita porque confronta con el imaginario colectivo más habitual que las sitúa como víctimas y criminales. Pero el proceso de organización de las trabajadoras del sexo a lo largo de los últimos años, y principalmente en estos últimos meses, las coloca en un lugar distinto. La política municipal, basada en la mezcla de mecanismos fundamentalmente represivos combinados con políticas de beneficencia y supuesta reinserción, ha tenido como respuesta el desarrollo y la visibilización de reivindicaciones que no pasan por ninguna de las “alternativas” propuestas por el propio Ayuntamiento. La movilización actual nace de la desesperación cotidiana ante la constante presión policial y el cerco a los derechos de ciudadanía a través de la aplicación de la famosa ordenanza de convivencia, en vigor desde 2006. Bajo los extraños argumentos de “luchar contra la explotación sexual”, Barcelona persigue a las mujeres que dice querer proteger. Un acto de incoherencia que se ha extendido desgraciadamente por varias ciudades del Estado pese a su evidente ineficacia incluso para sus propios fines: invisibilizar la prostitución cueste a quien le cueste. La marca Barcelona y sus ordenanzas for export se luce, brilla para el turismo y la especulación inmobiliaria, ciega los espacios de visibilidad pública de la ciudadanía. Un silencio prolongado Desde la reunión con el alcalde, las mujeres trabajadoras del sexo del Raval esperaron pacientemente. Más de un mes de silencio antes de comprender que era más sencillo para el Ayuntamiento seguir victimizándolas como incapaces y persiguiéndolas como delincuentes que reconocerlas como interlocutoras. “Esperamos, pero ya no podemos seguir calladas: buscamos soluciones reales. Aquí todas tenemos obligaciones, también queremos tener derechos, no nos parece una locura”, dice Tania, que trabaja hace varios años en la calle Robador, epicentro de las caceroladas; cuenta que probablemente cambien pronto de estrategia pero no de lucha y explica la importancia de las alianzas entre movimientos: “Vamos juntando ideas y fuerzas con otra gente, es importante. Hay que buscar formas de hacernos ver, de que nos puedan escuchar, llevamos semanas de caceroladas pero parece que a los políticos no les importa lo que pasa en las calles. Si son sordos, cada vez hablaremos más claro y más alto porque creemos en lo que decimos.” Cada miércoles, la puta olla en el Raval Cansadas “de no ser consideradas vecinas de nuestro barrio” y de “esperar respuestas institucionales que no vulneren nuestros derechos”, de la invisibilización y del acoso policial, trabajadoras del sexo y vecinas del barrio se concentran cada miércoles en la calle Robador del barrio del Raval. El objetivo, según La Campaña Prostitutas Indignadas, es que les dejen trabajar. http://www.diagonalperiodico.net/libertades/trabajadoras-sexuales-hablan-claro-xavier-trias.html

lunes, 8 de julio de 2013

Redada en Puerto Banús

 
La Policía Nacional, en el marco de una operación contra la trata de seres humanos en la que ha detenido a 30 personas, ha desarticulado una organización criminal compuesta por ciudadanos búlgaros, albaneses y españoles que presuntamente controlaba la prostitución de ciudadanas búlgaras en Puerto Banús, en Marbella, según ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado. 
 
Los proxenetas contaban con cuatro viviendas en el propio puerto, donde llevaban a sus clientes --principalmente turistas--, y que eran regentadas por cuatro mujeres encargadas de cobrar por los servicios mediante Terminales Punto de Venta (TPV) asociados a empresas del entramado delictivo y de controlar a las chicas. 
 
En muchos casos, aprovechando el grado de intoxicación etílica de los hombres o tras suministrarles alguna sustancia, efectuaban cuantiosos cargos fraudulentos con sus tarjetas bancarias en los TPV.  
 
A través de un entramado de empresas blanqueaban los beneficios obtenidos con sus actividades ilícitas, dinero que era devuelto en metálico a los explotadores con la mediación de un ciudadano albanés y de su pareja.

Detenciones en Torremolinos, Marbella y Algeciras
La operación, en la que han participado 115 agentes y se ha desarrollado en el marco del Plan Policial contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual puesto en marcha por la Policía Nacional, se ha saldado con la detención de 30 personas en las localidades malagueñas de Torremolinos y Marbella y en Algeciras, 24 de ellas de nacionalidad búlgara, cuatro españolas, una albanesa y una francesa. 
 
Asimismo, se han llevado a cabo 27 registros domiciliarios en los que se han intervenido 30 gramos de cocaína, 10 TPV, 62.096 euros, 1.960 libras esterlinas, 152 dólares americanos y cantidades menores de otras divisas. Por otra parte, se ha conseguido el bloqueo de numerosas cuentas corrientes y activos financieros, de seis propiedades inmobiliarias, de 15 coches y tres motocicletas.  
 
La investigación se inició en septiembre de 2012, una vez que los investigadores constataron el aumento de la prostitución callejera en el lujoso puerto deportivo de Puerto Banús. Los investigadores observaron cómo diariamente, al menos dos furgonetas llegaban a este lugar cargadas con mujeres que, a excepción de la conductora, se bajaban del vehículo para ejercer la prostitución durante toda la noche en las calles.  
 
Una vez que contactaban con sus clientes en plena calle o en los diferentes pubs de esta zona, se desplazaban a una serie de viviendas ubicadas muy próximas con el fin de consumar el servicio sexual. Al final de la noche eran recogidas en las inmediaciones de Puerto Banús y trasladadas a la localidad de Torremolinos, donde al parecer vivían con sus respectivos explotadores, que en ocasiones eran sus propias parejas. 
 
Según la Policía, entre ellos formaban un grupo que se conocía perfectamente, reuniéndose en lugares comunes y realizando actividades de ocio variadas, manteniendo en todo caso un alto nivel de vida, no constándole a ninguno medio de vida legal conocido.

Una víctima brutalmente agredida
De forma paralela, se recibió una denuncia de una ciudadana búlgara que había sido retenida contra su voluntad y víctima de una violencia extrema por parte de un ciudadano de su misma nacionalidad, tras haberse negado a seguir ejerciendo la prostitución para él.  
 
Más tarde, relató como fue traficada, siendo captada en su país por un ciudadano turco, que la llevó en primer lugar a Alemania para ejercer la prostitución en este país y posteriormente a Torremolinos. Ya en España fue vendida a un ciudadano búlgaro que la explotaría en Puerto Banús.  
 
A esta mujer se le aplicó el protocolo de víctimas de Trata de Seres Humanos, encontrándose en la actualidad bajo protección de una organización especializada en el tratamiento de estas víctimas y su inserción social.

Blanqueo del dinero
Estas ciudadanas, además de ejercer la prostitución, en muchos casos suministraban a sus clientes sustancias estupefacientes o bien aprovechaban el alto grado de intoxicación etílica de estos, para sustraerles las tarjetas de crédito y realizar importantes cargos fraudulentos tanto en metálico como a través de TPV que había en las viviendas donde ejercían la prostitución. 
 
A la vista de los importantes beneficios económicos que generaban tanto la prostitución como los fraudes obtenidos con las tarjetas bancarias, se inició un estudio minucioso de las empresas asociadas a los datáfonos, comprobando la existencia de un complejo entramado financiero constituido por varias mercantiles dirigidas por ciudadanos españoles.  
 
A través de estas mercantiles se blanqueaba dinero proveniente de estas actividades, dinero que posteriormente era devuelto en metálico a los ciudadanos búlgaros que componían el núcleo de la organización. Para hacérselo llegar contaban con la intermediación de un ciudadano albanés y de su pareja, de nacionalidad búlgara. 
 
Las empresas constituidas a estos efectos, eran empresas dedicadas a la explotación de bares y de un club de alterne en Arcos de la Frontera, negocios con una escasa actividad real y que en ningún caso podrían justificar los cuantiosos ingresos que las mismas tenían en sus cuentas procedentes en su práctica totalidad de pagos realizados por los TPV que tenían asociadas.  
 
El volumen económico exacto de estas actividades está aún por determinar, ya que se está estudiando la contabilidad intervenida, si bien en una estimación previa podría superar ampliamente los dos millones de euros en los dos últimos años 
 
Por otro lado, se pudo determinar la infraestructura con que contaban para el ejercicio de la prostitución en Puerto Banús, cuatro viviendas que constituían verdaderos clubes regentados por una ciudadana búlgara, otra española y otra francesa. Esta última, de 84 años de edad, participaba presuntamente en la realización de los fraudes y es propietaria de alguna de las empresas con las que el grupo desarticulado blanqueaba el dinero. 
 
Además, otras dos ciudadanas búlgaras controlaban los pases de las chicas, los cobraban mediante las TPV asociadas a las empresas investigadas, y realizaban el papel de "mamis" controlando directamente la actividad de las mujeres. Tanto las mujeres que regentaban las viviendas, como las "mamis" participaban en la sustracción de las tarjetas de crédito de los clientes y el uso fraudulento de las mismas.

Día 11 de julio Congreso de Sociología, Madrid : Trabajo sexual

 
 Programa en el Congreso de Sociología de Madrid sobre trabajo sexual
 
http://www.fes-web.org/congresos/11/grupos-trabajo/34/
Sesión 2, "Trabajo Sexual"
Responsable/s: Climent Formoso Araujo
Día: jueves,11 de julio de 2013
Hora: 09:00 a 11:00
Lugar: Aula B-51

http://escortdebarcelona.blogspot.com

viernes, 5 de julio de 2013

Congreso de Sociología . Ponencias sobre Trabajo Sexual.. Madrid 11-12 Julio. FES. Federación española de Sociología

http://www.fes-web.org/congresos/11/grupos-trabajo/34/
Sesión 2, "Trabajo Sexual"
Responsable/s: Climent Formoso Araujo
Día: jueves,11 de julio de 2013
Hora: 09:00 a 11:00
Lugar: Aula B-51

http://escortdebarcelona.blogspot.com
 

La asistencia sexual a discapacitados.


José David Pérez
Entre los más de tres millones de personas con discapacidad en España no faltan quienes tienen sus necesidades sexuales insatisfechas. Las causas van desde las limitaciones propias de su discapacidad, hasta su falta de confianza derivada de los prejuicios y la sobreprotección que algunos han sufrido. Esta situación se traduce en personas que dependen de seres cercanos, como familiares, o de profesionales del sexo, en muchos casos sin formación, para cubrir sus necesidades sexuales. Otros son condenados a la inanición sexual por estas circunstancias.
Ante esta realidad, surge el debate sobre la asistencia sexual. Esta práctica consiste en un proceso de acompañamiento en el cual se descubren o redescubren los ámbitos de la sexualidad y el erotismo, explica la orientadora sexual Silvina Peirano. No obstante, el debate sobre este tipo asistencia encuentra en el desconocimiento y en la concepción de que todo lo sexual es coital su gran barrera.

Asistencia en España

En España las palabras sexualidad y discapacidad continúan produciendo la incredulidad de muchos. Así lo corrobora Esther Sánchez, presidenta de la Asociación Nacional de Salud Sexual y Discapacidad (ANSSYD). Consecuentemente, las necesidades sexuales de las personas con diversidad funcional, término propuesto para sustituir a la palabra discapacidad, constituyen un tabú social, que frena el debate real.
Esos prejuicios que imponen el silencio unidos al desconocimiento y a la falta de alternativas hacen que en ocasiones los propios familiares tengan que hacerse cargo de esas necesidades, explica Rafael Reoyo coordinador de Sex Asistent Catalunya. Esther Sánchez vive con frecuencia esa inquietud de quienes no saben cómo ayudar a sus seres queridos. Sin embargo, "no es fácil darles un nombre cualquiera para que les ayude, pues no cualquiera puede hacerlo", asevera Sánchez.
La prostitución ha sido una de las alternativas más frecuentes ante esta situación. Elisa Arenas, trabajadora social de Hetaira, explica que es algo que ha pasado siempre. Sin embargo, reconoce el posible riesgo de esta práctica para el cliente y el profesional del sexo, especialmente en casos de necesidades específicas como uso de fármacos o un alto nivel de dependencia. Los expertos explican que en determinadas ocasiones es preciso inyectar vasodilatadores en zonas tan delicadas como la inginal, manejar maquinaria como grúas por la reducida movilidad del dependiente o conocer las diversas reacciones que puede tener el asistido durante el proceso. Ante esto, Arenas alerta de la necesidad de formación y de regulación para evitar episodios desagradables.
Este temor compartido por la asistente social de Hetaira y otros expertos se materializa en diversas historias, cuyos protagonistas son la discapacidad y la prostitución. Desde jóvenes discapacitados que han sido humillados o maltratados durante servicios sexuales, hasta profesionales del sexo sin la preparación pertinente para hacer frente a estas sesiones, que han sufrido daños físicos o impactos psicológicos. No obstante, no han faltado profesionales del sexo con la capacidad y la delicadeza necesaria para aprender las necesidades específicas y convertir una relación en principio puramente económica en una complicidad y un cariño intenso. 

Otra concepción de la asistencia

En esta tesitura queda claro que España dista de cumplir con el concepto ideal de asistencia sexual. Silvina Peirano matiza que la base del ideal es erradicar la parte de dependencia, se debe ver como un proceso conjunto, basado en el respeto y la confianza. Partiendo de esta premisa, se extrae que no constituye una labor basada en la pena o en un interés meramente económico. Para Reoyo, asistir requiere respeto, formación, paciencia, compromiso, empatía y altas dosis de motivación para ayudar a esa persona a luchar por rescatar y fortalecer su sexualidad.
Otro pilar de la asistencia sexual es tener en cuenta que esta labor no se reduce a provocar placer. En primer lugar porque no es tan sencillo hacerlo, en muchos casos se debe "desgenitalizar el acto sexual" y adecuarlo a cada persona. Cada uno de los asistidos tiene una historia, unas barreras y unos deseos por satisfacer o reconocer y desde ese punto se debe trabajar. Otro de los retos en este proceso es enfrentar y minimizar los efectos de la sobreprotección, las necesidades inherentes a su discapacidad y las heridas de la discriminación.
Por todo ello, el ideal de asistencia sexual requiere una formación previa en materias como salud e higiene, sexualidad, psicología o de asistencia social. No obstante, "es algo complejo de concretar", reconoce Reoyo. La dificultad radica en que esta labor precisa un alto nivel de personalización. Por ejemplo, hay tetrapléjicos con pareja que necesitan orientación sexual o asistencia para poder disfrutar plenamente con su pareja. El reverso son personas con discapacidades no tan graves, que sienten un pudor casi insalvable y necesitan descubrir y asumir su sexualidad y el placer que pueden obtener.

De tabú ¿a debate?

Entre las diversas realidades que viven las personas con discapacidad y las propuestas para aplicar la asistencia sexual existe un debate, por ahora en ciernes y silenciado en algunos sectores. José Antonio Bustamante, secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología, cree en un proceso donde los profesionales sean el eje y donde se establezcan los límites y las necesidades profesionales de esta práctica. Considera imprescindible el asesoramiento sexual y la concienciación sobre la realidad de la sexualidad en personas con diversidad sexual. Ofrece un dato optimista al hablar de la integración de esta asignatura pendiente en cursos y másteres donde están formándose los sexólogos del futuro. 
No obstante, hay ámbitos donde esos datos optimistas aún no están presentes. Destaca la Estrategia Española sobre Discapacidad 2012-2020. En este documento, que rige la política del Ministerio de Sanidad respecto a la diversidad funcional, la palabra sexo aparece mayoritariamente como una variable estadística de género, no como un aspecto en el que trabajar. Otros términos como sexualidad, necesidades sexuales o placer están fuera del escrito. De este modo, se pone de manifiesto que el debate sobre cómo asegurar la satisfacción de las necesidad sexuales -una de las necesidades básicas, según Abraham Maslow-  y la normalización de las mismas está lejos de la política ministerial. La falta de relevancia otorgada a la sexualidad en el ámbito político es una crítica común por parte de diversas fuentes 
Uno los factores que llama con más fuerza al optimismo ya que ha abierto este debate en la sociedad es el cine.  La gran pantalla ha mostrado en ocasiones esta situación. Silvina Peirano explica que actualmente Helen Hunt con Las sesiones está haciendo que al menos el tema sea conocido e interese más. En España fue Pilar González Rams la encargada de acercar la sexualidad de las personas con discapacidad a la sociedad mediante Almas con Sexo.
Mientras este híbrido entre tabú y debate está en proceso, silenciado en ciertos aspectos y sin delimitar, buena parte de los implicados recuerdan que no se debe olvidar que:"la mejor asistencia sexual es la que no es necesaria". Es decir, piden que no se obvie que la independencia y la normalización de la sexualidad de las personas con diversidad funcional debiera ser, siempre, la meta para quienes afirman luchar por la asistencia sexual.