jueves, 30 de enero de 2014

Conferencia de trabajadoras sexuales en la India

 Las trabajadoras sexuales de la India, denuncia la violencia contra las mujeres. Un gran ejemplo a seguir desde aquí desde España, donde no hay manera de que las personas  trabajadoras sexuales, formemos nuestro propio colectivo para luchar por nuestros derechos.
La heteregeonidad de las personas, mayoritariamente inmigrantes y de países y culturas dispares, el estar trabajando en los prostíbulos y el desconocimiento de las diferentes realidades para ejercer con un mínimo de garantias para evitar la corrupción, la extorsión policial, los abusos de los dueños de los burdeles y los proxenetas, y la creencia de estar poco tiempo, son algunos de los motivos.
Montse Neira

http://www.thehindu.com/news/national/other-states/sex-workers-to-protest-rising-violence-against-women/article5631812.ece

Conference to discuss trafficking, infanticide, among other issues

A six-day conference of sex workers began here on Wednesday with participants taking a pledge to protest violence, particularly sexual assault, against women.
“Women have been subjected to all kinds of violence in the past. But, in recent times, sexual assault on women has increased in the State [West Bengal] and in the country. We condemn such acts and are trying to build a synergy among different sections of society, including sex workers, to protest against such acts,” Bharti Dey, general secretary of Durbar Mahila Samanway Committee, a sex workers’ collective, told The Hindu after the inauguration of the event.
Sex workers plan to participate in discussions on issues concerning their well-being as well as those relating to trafficking of minors and pension to old sex workers.
“The movement of sex workers has become successful because they have learned to recognise themselves as ‘workers,’ like people of any other profession. Today, they have been integrated into other larger campaigns such as Pension Parishad,” Samarjit Jana, adviser, DMSC, said.
While there is a growing demand for pension to workers in the unorganised sector, it is the sex workers who need it the most as the number of years they work is short, Poornima Chikarmane, a Pune-based activist said, adding that the conference would try to increase awareness on the subject. Activists pointed out that after a certain age, sex workers are left at the mercy of others in the profession.
Issues like female infanticide, pre-natal sex determination, and child marriage will also be discussed at the gathering. There will be a special focus on health-related issues, particularly prevention of diseases like AIDS, organisers said.
The theme of this year’s festival, which is expected to draw about 12,000 representatives, is “Pratibade Nari Partirode Nari” (protests by women, prevention by women).

lunes, 27 de enero de 2014

"9 enero-3 de febrero en Calcuta Concención de trabajadoras sexuales.

http://timesofindia.indiatimes.com/city/kolkata/Sex-workers-convention/articleshow/29456335.cms



A

KOLKATA: Should city girls, stalked by a spurt in crime against women, choose the pen or sword to fight back? Kolkata will know soon, with academics, activists, sociologists and legal eagles set to join a mass convention on Janurary 29-February 3, with thousands sex workers from all over the country.
Organised by Durbar Mahila Samanwaya Committee, the 'Protibade Naari, Protirodhe Naari' (Women in Resistance) mela at Triangular Park will have debates on topics like 'Homosexuality is a social evil', 'Enactment of law can prevent child marriage', discussion on child protection, the epidemic of depression as well as a conference followed by an open air presentation on 'Social Exclusion of Sex Worker'.

"Over 3,000 sex workers from all over India are expected to participate every day. The speakers on each topic of discussion are experts. It is not just a sensitization or social awareness drive. Neither is it a sex workers' convention. Women in general, and not just sex workers, are deprived of their basic rights. The rate of crime against women is directly linked with their lack of rights," said Bharati Dey, Durbar secretary. Apart from discussions, there will also be cultural programs.

jueves, 23 de enero de 2014

No a la persecución. Negociación de espacios para trabajar, ya!..Madrid, 16 de febreo 12,30h

 Trabajadoras sexuales, juntamnte al Colectivo Hetaira:

https://www.facebook.com/events/280481902101084/?ref_newsfeed_story_type=regular

No a la persecución. Negociación de espacios para trabajar, ya!

Reivindicamos:

. un espacio para poder trabajar con seguridad, protegidas, sin persecuciones policiales (por la negociación de los espacios públicos)
. que el trabajo sexual sea considerado un trabajo (con derechos laborales)
. nos comprometemos a cuidar los espacios donde trabajamos, pero también denunciamos la deficiencia en la limpieza por parte del Ayuntamiento de zonas como el polígono de Villaverde.

. contra las multas a clientes y prostitutas.
. contra la ordenanza cívica de Madrid.
. contra el anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que pretende multarnos.
. no a la persecución de las trabajadoras del sexo que captan su clientela en la calle. Nuestra persecución tan sólo beneficia a los empresarios de locales de alterne.

Póliticas criminalizadoras de la prostitución en España. Nuria Torres; Carolina Villacampa. Bibliografía




La implementación de las llamadas ordenanzas cívicas municipales contra la prostitución “son fundamentalmente una herramienta que hace más precarias aún las condiciones del ejercicio de la actividad de los trabajadores y trabajadoras sexuales y que por lo tanto, los victimiza, lejos de abolir, como supuestamente se pretende, el ejercicio de esta actividad”. Esta es una de las conclusiones del estudio Políticas criminalizadoras de la prostitución en España, realizado por Carolina Villacampa y Núria Torres, profesoras de Derecho Penal en la Universidad de Lleida y en la Rovira y Virgili de Tarragona, respectivamente, y que ha sido publicado en la prestigiosa revista International Journal of Law, Crime and Justice. Su objetivo principal es “barrer” los trabajadores sexuales de las callesLos resultados de la investigación, centrada en la ciudad de Lleida, ponen de manifiesto que las ordenanzas municipales contra la prostitución —actualmente aplican una veintena de municipios de todo el país— u otras normativas en este sentido, “sólo contribuyen a penalizar y criminalizar la pobreza”. La escasa efectividad de las políticas prohibitivas, a pesar de que sean suaves, se debe de al hecho que su objetivo principal es “barrer” los trabajadores sexuales de las calles y del espacio público, según las autoras. La tarea asistencial que se tendría que llevar a cabo con este colectivo, a pesar de que se recoja en algunas ordenanzas, no se aplica casi nunca, añaden. Así lo demuestra el estudio llevado a cabo por las dos penalistas entre un colectivo de 79 prostitutas de entre 22 y 53 años que ejercían el 2011 en la ciudad de Lleida. Estas mujeres califican “puramente represivos” hacia su colectivo los efectos de la ordenanza implementada por el consistorio del socialista Àngel Ros en la capital de la comarca del Segrià. De hecho, el trabajo remarca que los clientes han recibido menos sanciones pecuniarias que ellas. Ni siquiera la ordenanza parece haber influido de manera determinante en la actitud de los clientes de la ciudad, apuntan las conclusiones. Pero el que sí que ha provocado, es un cambio claro de actitud de la policía municipal hacia estas mujeres y de ellas hacia los agentes, que ahora los ven como controladores y no ya como protectores. Las ordenanzas no han influido en los clientes pero sí en los cuerpos policiales. El estudio remarca que el único efecto claramente detectado con la aplicación del ordenanza municipal en Lleida ha sido el represor, porque otros, como por ejemplo la disminución de clientes y de precios, pueden atribuirse a la crisis. En este sentido, hay que añadir que las prostitutas encuestadas mostraban su disconformidad con el ordenanza, no tanto porque se les prohíba ejercer en la calle sino porque no se les ofrece una alternativa. “La ordenanza las aboca a un callejón sin salida, tienen que continuar trabajando para pagar las sanciones, más allá de la voluntad expresada mayoritariamente de querer cambiar de actividad”, afirma el estudio. Las autoras de la investigación proponen que debido a “la escasa operatividad” que está teniendo las actuales políticas prohibitivas suaves, se adopten políticas de carácter legalizador. “Con ellas probablemente no se conseguirá el objetivo de erradicar el ejercicio del trabajo sexual, pero al menos sí que se dignificarán las condiciones de las personas que prestan servicios remunerados de manera voluntaria en este ámbito”, aseguran.

miércoles, 22 de enero de 2014

Primera cooperativa en España de profesionales del sexo.

Gloria Poyatos era una joven abogada en ejercicio cuando demostró en su tesis, hace cinco años, que una prostituta se podía dar de alta en la Seguridad Social y en Hacienda para ejercer su actividad con todas las de la ley. Y con derecho a paro, a bajas por enfermedad y maternidad... Con derecho a salir del ostracismo legal y social. No se anduvo con chiquitas. Poyatos, que hoy es magistrada del juzgado de lo Social de Arrecife y juez decana de Lanzarote con 37 años, se hizo pasar por una profesional del sexo para darse del alta como prostituta autónoma ante las miradas atónitas de los funcionarios de turno. De aquello salió un libro firmado por la propia magistrada (‘La prostitución como trabajo autónomo’) y, de aquel texto, la primera cooperativa de prostitutas de nuestro país. Son once chicas, la mayoría de países del Este, pero también españolas e italianas, que se inspiraron en la experiencia de la juez y que ahora imprimen el correspondiente tique al cliente para justificar el cobro de unas horas o una noche entera de placer, al gusto –o al bolsillo– del consumidor. Y es de suponer que con el 21% de IVA incluido, aunque la alegalidad en la que siempre se ha movido el oficio más antiguo del mundo tampoco define tipos impositivos sobre la prestación de servicios sexuales.
El teléfono de Sealeer, en la calle Els Polls de Ibiza, echa humo. En dos meses, la cooperativa ha recibido «centenares de solicitudes y muchísimas llamadas pidiendo información. Ahora solo tramitamos la incorporación de 40 mujeres más porque no damos abasto con el papeleo», explica María José López Armesto, presidenta de la sociedad. Ella también se dio de alta como prostituta, aunque en su caso no ejerciera, ni antes ni ahora. «Conozco la calle porque tengo muchas amigas en la profesión. Amigas que se han tenido que meter a prostitutas para que sus hijos se fueran a la cama con el estómago lleno. No hacen daño a nadie y es un trabajo como cualquier otro».
Las chicas de la cooperativa no hacen la calle porque es «un peligro. Además, se exponen a multas que les harían trabajar para el Ayuntamiento. Es como trabajar para el proxeneta», reflexiona la presidenta. Alquilan su cuerpo en locales de alterne y pisos en los que «solo ellas tienen el control sobre lo que ganan, sobre su forma de trabajo, sobre su vida». Algo que no pueden decir la inmensa mayoría de las 100.000 mujeres que, según las cifras que manejan los expertos, ejercen la prostitución en España.
Cursos de riesgos laborales
Desde que la Consejería de Economía y Comercio de Baleares dio el visto el bueno a la iniciativa –tras un recurso–, las cooperativistas de Sealeer cuentan con todo el apoyo legal y la protección necesaria para sentirse entre algodones. Tienen abogado, un gestor (encargado de la contabilidad, de las facturas...) y hasta dos técnicos de riesgos laborales que instruyen a las autónomas sobre los peligros de una actividad que mueve más de 50 millones de euros al día en nuestro país. Hacerse cooperativista cuesta 300 euros al mes, aunque de momento no se aceptan más solicitudes. «Nos cuesta dar salida a las que tenemos porque la mayoría de las chicas no tienen los papeles en regla», admite López Armesto.
Ese es uno de los principales problemas que detecta Nacho Pardo, coordinador del Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS) en Murcia, a la hora de poder constituir más cooperativas de este tipo. «Para hacerse autónomo se exigen algunos requisitos como ser español, comunitario o tener permiso de residencia de larga duración, que impiden a muchas profesionales del sexo integrarse en una sociedad de este tipo; aunque el paso de Ibiza es hiperpositivo para empezar a reconocer los derechos laborales de los trabajadores del sexo», enfatiza Pardo. «Lo que se pretende es minimizar el daño que soportan estas mujeres. ¿Porqué no puede tener cabida en el sistema esta actividad económica?», se pregunta la juez Poyatos.
–¿Esta cooperativa es una puerta abierta a la regularización de la prostitución en España?
«Sí», responde sin ambages María Jesús López Armesto. «Beneficiaría a muchas mujeres, se reduciría la explotación sexual, como se ha demostrado en otros países, y haríamos aflorar un negocio de muchos millones. Aunque los políticos no quieran, vamos a ser un grano en su culo», ilustra elocuente. «Sin ninguna regulación ya tenemos redes de tratas, proxenetismo, hay prostíbulos... Lo que yo propongo es evitar la penalización de las señoras que voluntariamente se dedican a esta actividad, que puedan organizarse y autogestionarse», añade Poyatos. Aunque quizá lo más importante es que, por fin, «las prostitutas puedan ser absolutamente libres».

martes, 21 de enero de 2014

Datos desde abril 2013 del plan de lucha contra la Trata de Seres humanos para su explotación sexual

http://www.interior.gob.es/press/la-policia-nacional-ha-liberado-a-787-mujeres-desde-la-puesta-en-marcha-del-plan-contra-la-trata-con-fines-de-explotacion-sexual-16365?locale=es

Desde su puesta en marcha en abril de 2013
Los invesigadores han realizado 213 operaciones contra la trata y explotación sexual durante estos nueve meses que han conducido a la detención de un total de 737 personas
Algunas de estas operaciones han sido posibles gracias a las informaciones recibidas en las 658 llamadas en el 900.10.50.90 y a los algo más de 500 correos enviados a trata@policia.es, dos canales de comunicación atendidos por policías especializados las 24 horas
El director de la Policía, Ignacio Cosidó, ha destacado que con este plan se está luchando contundentemente para frenar esta lacra que atenta contra los derechos fundamentales de las mujeres que son tratadas como mercancía
La Policía Nacional ha liberado a 787 mujeres desde la puesta en marcha del Plan Policial contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Un plan que se inició en abril de 2013 y que ha conducido a la realización de un total de 213 operaciones policiales que han conducido a la detención de 727 personas. Algunas de estas operaciones, desarrolladas desde la activación del plan, han sido posibles gracias a las informaciones recibidas en alguno de los dos canales de comunicación diseñados en el marco de este plan operativo. Los agentes han recibido 658 llamadas en el  teléfono gratuito 900.10.50.90 y han analizado más de 500 correos enviados a trata@policia.es. El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha destacado que con este plan se está luchando contundentemente para frenar una lacra que atenta contra los derechos fundamentales principalmente de las mujeres. Cosidó ha reiterado que “la protección de los sectores más vulnerables, la atención a las víctimas y la lucha contra las redes que trafican con personas son algunas de las prioridades del Plan Estratégico de la Dirección General de la Policía para los próximos años”.
Del total de detenidos en estos nueve meses, 469 estaban relacionados con redes de trata de mujeres, es decir, grupos especializados en captar a sus víctimas en sus países de origen y trasladarlas, en la mayoría de las ocasiones bajo engaños y falsas promesas de trabajo, a España donde finalmente se las obliga a prostituirse. El resto de los arrestados, 268, eran miembros de grupos dedicados a la explotación y prostitución. Por nacionalidades, de los 737 detenidos, 188 eran de nacionalidad española; 175 de origen rumano; 95 arrestados eran de Nigeria y otros 95 eran de origen chino, entre otras nacionalidades.
Además, durante 2013 se han declarado testigos protegidos a 61 personas para facilitar su colaboración en la lucha contra uno de los negocios criminales más lucrativos, junto al tráfico de drogas y armas, que genera cinco millones de euros al día en nuestro país. Recientes informes de organizaciones internacionales como Naciones Unidas señalan a España no sólo como país de tránsito de las víctimas de este fenómeno sino también como destino final de éstas.
Protección integral de las víctimas
Este Plan prevé la adopción de medidas asistenciales, estructurales y operativas, para ofrecer una respuesta completa e integral  al tráfico de mujeres para su explotación sexual y una protección global a las víctimas. Para ello se han incorporado cursos de formación en los planes de estudios de la Policía Nacional que refuercen la preparación específica de los policías destinados en unidades especializadas de investigación, puestos fronterizos y funcionarios destacados en el extranjero.
Asimismo, con la puesta en marcha de este Plan la brigada policial especializada en la lucha contra este delito pasó a denominarse Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos (BCTSH).
900 10 50 90, trata@policia,es y www.policia.es/trata
Con la puesta en marcha del plan operativo, la Policía Nacional activó también una campaña para posibilitar tanto la colaboración ciudadana como la denuncia de las víctimas a través de un teléfono gratuito atendido las 24 horas por policías especializados de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos -900.10.50.90- y un correo electrónico –trata@policia.es- que preservan la confidencialidad de sus usuarios.

Otra novedad fue la integración de una página web dentro del portal de la Policía (www.policia.es/trata) como canal adicional de información a los ciudadanos sobre este delito, con especial atención a las medidas preventivas, al marco normativo y a los derechos de las víctimas. En esta web se pueden encontrar direcciones, teléfonos de oficinas policiales y de otras instituciones y organizaciones de carácter social, todo ello a nivel nacional y en lo que se refiere a este delito.
Además, la Policía Nacional tiene activo un hashtag #contralatrata dentro de la campaña en redes sociales, cuya acogida por parte de los internautas lo ha convertido en trending topic en Twitter en varias ocasiones. Para luchar contra delitos como éste es importante llevar a cabo continuas campañas, con herramientas mediante las que los ciudadanos puedan implicarse para combatir este delito, por ello desde @policia se reitera la existencia de las dos vías de colaboración ciudadana, el teléfono y el e-mail activados desde el mes de abril

martes, 14 de enero de 2014

la legalización de la prostitución a debate también entre las profesionales del sexo.

 Algo que es obvio, El debate, hasta la fecha está centra entre sectores del feminismo, y empresarios de alterne, las mujeres profesionales del sexo suelen permanecer al margen e ignoradas. Aunque cada vez somos más las que dejamos de escondernos y exigimos unos derechos, unos derechos que pasan sobre todo por eliminar el estigma que la mujer y no solo la mujer sino los hombres que ejercemos la prostitución podasmos decir sin sentirnos avergonzados y sin miedo a la discriminación y al juicio moral que nos ganamos el dinero ofrecieendo sexo/placer amor a cambio de dinero. 
Mientras sigue el debate los burdeles siguen prosperando y ganando millones de euros a cuenta de la explotación laboral y las condiciones duras que imponen, se siguen enriqueciendo funcionarios, policias, jueces, abogados y más... con las extorsiones y la protección, no solamente los proxenetas se enrriquecen, y la trata sigue impune. O una de dos o se aprueba un marco legal dentro del estatuto de los trabajadores para que haya una cobertura en la que se pueda denunciar los abusos  o se cierran todos los prostíbulos. Lo que es intolerable es que una realidad social que perdura en el tiempo siga en este limbo.




Existe un eterno debate en el mundo de la prostitución acerca de una posible regulación de esta práctica o su total abolición. Esta polémica no logra aunar ni a las asociaciones feministas, ni a las propias trabajadoras, que mantienen una división clara entre dos posturas insalvables. Mientras, en España sigue aumentando la cifra de mujeres que se dedican a este oficio sin tener aún una clara defensa legal por parte del Estado.
La abolición suele ser defendida por numerosos sectores feministas y antiguas trabajadoras del sexo. Entre ellos, varios colectivos piden la extinción total de este oficio y se declaran en contra del cliente, como explica Carmen, exprostituta y portavoz del colectivo gallego Faraxa. "Ningún cuerpo debe ser objeto de negocio y somos partidarios de un modelo donde se castigue al cliente y no a las prostitutas", explica.
Sin embargo, entre las propias trabajadoras no se encuentra una voz unánime que se posicione en este debate entre la regularización o una definitiva eliminación del oficio. Desde Faraxa, advierten de algunas consecuencias que tendría la legalización: "Hay sectores que se están peleando para que se regularice y se manden las prostitutas a los clubs, pero éstos se convertirían en guetos. Estos locales siempre están aislados de las ciudades, no se sabe exactamente lo que pasa allí", denuncia Carmen.
De entre quienes se muestran totalmente en contra de regular la prostitución, muchas son mujeres que la han ejercido. Mujeres que, tras duras experiencias, han decidido dejar el oficio y optar por otra forma de vida. Este es el caso de Lined (nombre ficticio), una mujer polaca que, tras más de medio año en un club, decidió dejar la prostitución. Ella asegura que "sería mejor que no existiera" esta práctica, aunque es consciente de lo difícil que sería alcanzar ese deseo. Aun así, en ningún caso aboga por regularizarla: "¿Qué queremos legalizar? Si todo alrededor de ese mundo es corrupto".
Una exprostituta, en contra de legalizar la práctica: "Hasta la policía es corrupta. ¿A quién acudes entonces?"
Lined, como muchas otras, decidió ejercer la prostitución por problemas económicos. Durante ese tiempo todas las compañeras que conoció eran "muy jóvenes y extranjeras".  ¿Su denuncia? "Hasta la policía es corrupta", asegura. "¿A quién acudes entonces?", se pregunta. Y se responde, también: "Es un mundo de drogas y dinero y tú entras en un momento débil y te crees lo que te dicen". Aun así, reconoce que no todas estaban en la misma situación que ella. "A algunas compañeras les gustaba lo que hacían; se creían princesas, pero se habían convertido en personas vacías vestidas con vaqueros caros".
Desde el colectivo catalán Putas Indignadas tienen una visión más neutral acerca de este debate. "Nosotras no somos ni blanco, ni negro, ni de un bando ni de otro, creemos que el único camino es una defensa de derechos", recalca su portavoz, Clarissa Velocci. "No hay dos modelos de prostitución, por ello creemos en un camino de defensa de los derechos", reitera Velocci. Una posición, la suya, que defiende que "la mujer es capaz de decidir y por ello se debe respetar su decisión para que no se criminalice este sector". Pese a todo, la portavoz de este colectivo cree que "las prostitutas no son cosas a contar, son personas a proteger".
Putas Indignadas: "La mujer es capaz de decidir y por ello se debe respetar su decisión, pero las prostitutas son personas a proteger"
Al otro lado del debate se posicionan las profesionales del sexo que sí piden la regularización de la prostitución. Varios colectivos trabajan en defensa de los derechos de las prostitutas y exigen la normalización de su situación. Hetaira y Aprosex son algunos de ellos, que luchan contra la estigmatización social que sufre este sector.
"Me llamo Karolina Hernández, soy trabajadora del sexo y miembro del colectivo Hetaira". Así se presentó a este diario una de las mujeres que aboga por la legalización de su "trabajo". "Lo elegí libremente, porque siendo extranjera es difícil encontrar otro trabajo", afirma Karolina, que llegó de Ecuador hace quince años, los mismos que lleva como profesional del sexo. "No me planteo dejar de hacerlo", añade. Una decisión avalada por sus compañeras de Hetaira, que es una organización que defiende los derechos de quienes "ejercen el trabajo sexual por decisión propia". A este colectivo pertenecen también mujeres que se dedican a otra profesión aunque todas ellas están asociadas para "defender los derechos de las prostitutas".
Varias organizaciones defienden "los derechos de quienes ejercen el trabajo sexual por decisión propia"
En ese intento, Karolina cuenta que han enviado "más de una decena de escritos" al Ayuntamiento y organizado manifestaciones, pero que siempre reciben "una callada por respuesta". "Exigimos derechos laborales y sociales" manifiesta Karolina, que recuerda la entrevista de miembros de Hetaira con Ana Botella cuando era concejala del Ayuntamiento de Madrid. "Ni siquiera nos miró, bajó la cara y nos llamó mentirosas", asegura. "Creen que todas ejercemos por obligación, pero muchas somos libres", añade. "Combatir el estigma que recae sobre las prostitutas es una lucha larga y dura, pero vamos a estar ahí y yo nunca bajaré la cabeza", concluye Karolina.

"Libertad" sin los dueños de los clubs

Eva también es miembro de Hetaira y prostituta desde que emigró de Ecuador en el año 1999. "Mi vocación es la peluquería pero no encontré nada y tengo que enviar dinero a mi país", argumenta. "La prostitución debería regularse, deberíamos tener un sitio adecuado dónde trabajar y poder optar a la Seguridad Social", defiende Eva.
"En los clubs, el dueño manda y puede obligarte incluso a hacer una felación sin protección", denuncia una mujer
Ella eligió ejercer en la calle porque no le gustaba la situación de las compañeras que trabajan en clubs. "Ahí el dueño manda y te dirige, puede incluso obligarte a hacer una felación sin protección", denuncia. "Yo trabajo por libre y me organizo mis horarios", añade, aunque también manifiesta que vive con temor, debido al acoso policial al que a menudo se ven sometidas. "Nos piden la documentación y ponen pegas al cliente", se queja. Público intentó, sin éxito, recabar testimonios de trabajadoras de clubs de alterne.
Como Eva, existe otro tipo de trabajadoras del sexo que ejercen de forma autónoma, aunque de un modo diferente. Son las escorts, acompañantes que reciben una remuneración por parte del cliente a cambio de una cita y que, en la mayoría de ocasiones, también ofrecen servicios sexuales. Asi se gana la vida Shara, catalana y miembro del colectivo Aprosex, que se dedica a la prostitución desde hace más de diez años, cinco de ellos como escort. "Nuestro sueño es que la prostitución se regularice y por eso creamos la asociación", declara.
En Aprosex organizan talleres como Santas y putas para concienciar a la sociedad sobre la realidad de la prostitución. Además, la asociación ofrece asesoramiento sobre las precauciones de seguridad que deben tener en cuenta las mujeres que se inicien en la profesión. "Con la crisis, cada vez más mujeres deciden prostituirse", explica Shara. Ella, que empezó por necesidad para mantener a su hijo, ahora asegura que le gusta su trabajo: "Soy una persona cariñosa, ofrezco mis servicios también a personas con diversidad funcional".

Unidas contra la Ley de Seguridad Ciudadana

Aunque no existe unanimidad de opiniones entre las mujeres prostitutas sobre la regularización de su profesión, en lo que sí coinciden es en su queja contra la nueva ley mordaza. El anteproyecto de Ley Orgánica de Protección de Seguridad Ciudadana, presentado por el Ministerio del Interior que dirige Jorge Fernández Díaz, recoge que sancionará como infracción grave ofrecer o aceptar servicios de prostitución en la vía pública cerca de espacios de menores o en aquellos lugares que puedan afectar a la seguridad vial. Este documento pasa por encima de regular el acto de la prostitución, pero incide en impedir su práctica, al menos en estos dos supuestos, en los que se multaría al cliente y a la persona que ofrece los servicios sexuales.
"La Ley nos obliga a meternos en un club, donde tenemos que compartir nuestro sueldo con un hombre que está sentado"
La nueva Ley de Seguridad Ciudadana es la nueva imposición del Gobierno a un colectivo que se siente desprotegido ante la ley y ante la sociedad. Karolina, de Hetaira, denuncia que esta normativa es "una ley trampa", que perjudica de lleno a las mujeres que ofrecen estos servicios. "Perdemos autonomía para negociar con los clientes; se supone que es para protegernos, pero nos cierra las puertas, nos obliga a meternos en un club, donde me obligan hacer lo que no quiero hacer —porque sino lo hago me despiden— y tengo que compartir mi sueldo con un hombre que está sentado". Es una ley, denuncian, por tanto, que favorece los intereses de los grandes empresarios de clubs.
Además, todas las profesionales consultadas por Público coinciden en la criminalización que supondrá para ellas esta normativa, de llegar a aprobarse el anteproyecto tal y como está. "Esta medida no es, de ninguna manera, una norma que puede mejorar la calidad de la vida de las mujeres, es como una macro ordenanza que, en términos prácticos, puede tener graves consecuencias", advierte también Velocci, de Putas Indignadas. 

domingo, 5 de enero de 2014

En China, salvan a las prostitutas de la explotación sexual, explotándolas con trabajos forzados.

 En China, liberan a las mujeres de la explotación sexual para explotarlas en trabajos forzados, y una vez más es la policía, la institución, que más temen, ni son los clientes, ni las enfermedades. En España no es tan  diferente ya que las alternativas para las mujeres que quieren dejar la prostitución o las que son víctimas de trata son trabajos no cualificados y peor pagados, no se tiene en cuenta su potencial como persona, no son oportunidades de crecimiento personal y de ascenso social que puede garantizar unos, mínimos de calidad de vida. Se las condena a la misería, a ellas y a sus familias. 
Montse Neira

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Li Zhengguo teme más a la policía que al sida. / SIM CHI YIN (NYT)

La mujer, bañada por la luz rosa fluorescente que señalaba que estaba disponible, recitaba de un tirón los riesgos laborales que existen al trabajar como prostituta en China: clientes que las maltratan, el fantasma del VIH y las miradas de odio de los vecinos que desgarran el alma. “Mi vida está llena de ansiedad”, se lamentaba la mujer, conocida como Li Zhengguo, entre cliente y cliente hace unas mañanas. “A veces mi corazón se siente culpable por haber entregado mi cuerpo”.
Pero lo que más teme es una visita de la policía. La última vez que se la llevaron a la comisaría local, Li fue enviada, sin juicio ni representación legal, a un centro de detención en la vecina provincia de Hebei, donde pasó seis meses haciendo flores de papel decorativas y recitando las normas que castigan la prostitución. Su encarcelamiento en el Centro de Detención y Educación de Handan acabó con una última humillación: tuvo que reembolsar a la cárcel sus gastos de estancia, unos 60 dólares (44 euros) al mes. “La próxima vez que la policía venga a llevarme, me cortaré las venas”, afirmaba Li, una mujer soltera de 39 años con dos hijos.
Los partidarios de una revisión legal cantaron victoria en noviembre después de que el Gobierno chino anunciase que aboliría “la reeducación a través del trabajo”, el sistema que permite a la policía enviar a campos de trabajo hasta cuatro años, sin juicio, a los delincuentes de poca monta y a las personas que protestan demasiado por las actividades ilícitas de las autoridades públicas.
Pero siguen existiendo dos mecanismos paralelos de castigos ilegales: uno para los que cometen delitos relacionados con las drogas y otro para las prostitutas y sus clientes. “Se siguen produciendo abusos y torturas, solo que de una forma diferente”, señala Corinna-Barbara Francis, una investigadora sobre China de Amnistía Internacional.
El turbio sistema penal para las prostitutas, “detención y educación”, se parece sorprendentemente a la reeducación a través del trabajo. En los centros dirigidos por el Ministerio de Seguridad Pública se encierra a las mujeres hasta un máximo de dos años, y a menudo se les exige que trabajen duro en talleres siete días por semana sin sueldo, para fabricar juguetes, palillos desechables y pañales para perros, algunos de los cuales, según dicen las mujeres, se empaquetan para ser exportados. Los clientes masculinos también son encarcelados en estos centros, pero en un número mucho más pequeño, según un informe publicado el mes pasado por Asia Catalyst, un grupo de defensa de los derechos humanos.
Las mujeres que han pasado por alguno de los 200 centros de detención y de educación del país afirman que sus guardias les cobran unas cantidades elevadas de dinero y son violentos.
SIM CHI YIN (NYT)
Xiao Lin estuvo encarcelada seis meses
Al igual que con la reeducación a través del trabajo, la policía impone penas de cárcel y de educación sin juicio y con pocas posibilidades de recurrir. “Es arbitrario, abusivo y desastroso en lo que se refiere a salud pública”, señala Nicholas Bequelin, un investigador de Human Rights Watch que publicó un informe el año pasado sobre los peligros a los que se enfrentan las mujeres que trabajan en el floreciente comercio sexual chino. “Es otra parte corrupta del sistema legal chino, y debería suprimirse”.
El informe de Asia Catalyst describe la detención y la educación como una inmensa empresa lucrativa que se hace pasar por un sistema para rehabilitar a las mujeres. Los centros de detención, que fueron creados por la legislatura china en 1991, están dirigidos por agencias de seguridad pública locales, que tienen la última palabra sobre las penas. Algunas exreclusas aseguran que las autoridades policiales exigen a veces sobornos para poner en libertad a las detenidas.
El Gobierno no publica habitualmente estadísticas sobre el programa, pero los expertos calculan que cada año se envían entre 18.000 y 28.000 mujeres a los centros de detención. A las reclusas se les exige que paguen la comida, los reconocimientos médicos, la ropa de cama y otros artículos básicos como el jabón y las compresas, y la mayoría de las mujeres se gastan unos 400 dólares (casi 300 euros) por una estancia de seis meses, señala el informe.
“A las que no podían pagar solo les daban bollos cocidos al vapor para comer”, contaba una mujer a Asia Catalyst.
En algunos centros, se exige a los visitantes que paguen una entrada de 33 dólares (24 euros) para ver a los familiares encarcelados.
Los que han estudiado el sistema aseguran que los organismos de seguridad pública locales obtienen unas ganancias considerables con un trabajo que es básicamente gratuito.
El planteamiento del Gobierno chino con respecto a la prostitución es contradictorio. Después de la victoria comunista en 1949, Mao Zedong convirtió en prioritaria la rehabilitación de las prostitutas, que los comunistas consideraban víctimas de la explotación capitalista. Durante sus primeros años en el poder, erradicó realmente el comercio, pero la introducción de reformas de mercado a principios de la década de 1980 provocó el resurgimiento de la prostitución, y según un informe de Naciones Unidas, se calcula que en los últimos años hasta seis millones de mujeres trabajaban en la industria sexual.
Actualmente, las ciudades chinas están repletas de supuestos salones de peluquería con habitaciones traseras separadas por cortinas en las que no se ven tijeras; en los karaokes de lujo, las jóvenes empleadas hacen las veces de prostitutas. Muchas de ellas dicen que a menudo se paga a la policía para que haga la vista gorda.
Pero esa aparente permisividad desaparece durante las campañas periódicas de mano dura en las que se detiene a un gran número de prostitutas, con frecuencia antes de reuniones políticas importantes. Un mando policial en la provincia de Liaoning aseguró a Asia Catalyst que se exigía a los Ayuntamientos y a los municipios cumplir unos cupos, lo que daba lugar a batidas contra el vicio para volver a llenar los talleres de las cárceles.
Con la colaboración de Shi Da.
© 2013 New York Times News Service.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.