sábado, 11 de junio de 2016

La explotación sexual y la trata, un gran negocio en España con 42 redes desarticuladas en un año

La explotación sexual y la trata, un gran negocio en España con 42 redes desarticuladas en un año

Las redes de trata con fines de explotación sexual o laboral mueven 8,3 millones de euros al día en España, según datos del Ministerio de Sanidad
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desarticularon 42 organizaciones criminales y detuvieron a 471 personas solo en 2015
"Cualquier persona puede ser víctima de trata. Hay que desmontar los tópicos. No todas son pobres, analfabetas, extranjeras", recuerdan desde la ONG Accem

Más de 20.000 personas son "víctimas ocultas" de la trata en Guatemala
Mujeres víctimas de trata, en una operación en Guatemala EFE
Su denuncia desencadenó la investigación contra el empresario porno Torbe, encarcelado desde el pasado abril. Ante la policía, la ahora testigo protegida –a quien el sumario judicial se refiere como TP3– contó que fue captada a través de Internet y engañada para grabar un vídeo junto a él. El  sumario de la 'Operación Universal' detalla que el modus operandi era buscar a través de Internet a jóvenes en situaciones económicas desesperadas para después extorsionarlas y que se prostituyeran bajo la amenaza de difundir sus imágenes entre los conocidos y familiares.
La ONU calcula que cerca de 140.000 mujeres acaban atrapadas en redes de este tipo en Europa. En España, las fuerzas de seguridad identificaron a 133 personas en la misma situación en 2015. El balance incluye también otros 650 casos de víctimas de explotación sexual. Es decir, hace un desglose de cifras sin especificar cuáles son los matices que hacen que un caso esté en una u otra clasificación. Este medio se ha puesto en contacto sin éxito con el Ministerio de Interior para solicitar una explicación técnica de esta catalogación de los datos.
La trata es "la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción", es decir, "al rapto, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra- con fines de explotación sexual", según el Protocolo de Palermo de las Naciones Unidas. 
Estas organizaciones criminales suelen ir asociadas a la prostitución, pero son dos realidades diferenciadas. La prostitución es una actividad alegal, que es ejercida de forma libre. La trata está tipificada como delito y puede tener otros fines, como la explotación laboral o la mendicidad.
Las redes de trata –con fines de explotación sexual o/y otros– mueven en España alrededor de 3.000 millones de euros al año: 8,3 millones diarios, según los últimos datos aportados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Si hablamos específicamente de redes cuyo fin es la explotación sexual, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contabilizaron en 2015 a 13.892 personas en riesgo de caer en estas redes y desarticularon 42 organizaciones y grupos criminales. En ellos operaban cientos de personas, de las que se detuvo a 471. Los clubes de alterne –con más del 74% de las inspecciones– son los lugares con mayor número de mujeres que corren el peligro de verse inmersas en estos engaños y coacciones, según el balance.
"Cualquier persona puede ser víctima de trata. Inmigrantes, españolas... Cualquier persona. Hay que desmontar los tópicos. No todas las víctimas de trata son pobres, analfabetas, extranjeras. Hemos tenido casos con nivel económico normal, con educación y han acabado cayendo en redes de víctimas de trata", dice Ane Azkunaga, referente en Trata de la ONG Accem.
Según los últimos datos oficiales, la mayoría de las víctimas identificadas por las autoridades en 2015 eran rumanas, españolas y nigerianas. Desde la Unidad Central de Redes de Inmigración ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), insisten en que hablar de perfiles es reduccionista. "Son de lo más variado y van cambiando dependiendo de la situación y las posibilidades del movimiento de las mafias", apuntó el inspector José Nieto en una entrevista publicada en eldiario.es. A su vez, los clichés perjudican a las víctimas a la hora de denunciar. "Las autoridades tienen en su imaginario un ideal y en ocasiones no creen a quien no encaja", matizaban desde Womens Link.
Ruth, como otras muchas mujeres, vivía en una situación crítica en su país de origen, Nigeria. Tenía una hija, cuyo padre las abandonó. "Esta gente me prometió ayudarme, pagaron todas mis facturas del hospital y me prometieron que me traerían a Europa para encontrar un trabajo". La historia de Ruth, recogida por Proyecto Esperanza, desembocó en la prostitución. La red le obligaba a ejercerla "para devolverles el dinero". "Me exigían 50.000 dólares y, si me negaba, amenazaban con matar a mi hija. Comencé a prostituirme". 

Cómo se lucha contra la trata en España

España cuenta con  un plan de 2015 específico contra la trata –tipificada como delito en el artículo 177 bis del Código Penal– con fines de explotación sexual. Lo aprobó, con un presupuesto inicial previsto de 140 millones de euros, a tres meses de las elecciones después de tres años sin desarrollar ningún tipo de proyecto nuevo para luchar contra estas redes de trata. 
Organizaciones sociales de lucha contra la trata siguen pidiendo, al margen de este plan, el desarollo de una norma con rango de ley para hacer frente a esta vulneración de derechos. Y no solo contra la trata con fines de explotación sexual, sino con un enfoque integral que recoja otras manifestaciones del delito, como la explotación laboral.
Desde 2011 está en vigor un protocolo marco de protección de las víctimas de trata de seres humanos, fruto de un acuerdo interministerial con el Consejo General del Poder Judicial, que establece, entre otras cuestiones, pautas para la evaluación de los riesgos y para la coordinación adecuada de las actuaciones de autoridades e instituciones.
"La situación de las víctimas de trata deja muchas secuelas. Denunciar exige aportar una gran cantidad de información, revivir muchas experiencia que, debido al trauma, algunas personas creen que no son capaces de afrontar", señala Azkunaga. "Estas personas necesitan recuperarse y restablecerse y, en la práctica las víctimas no siempre reciben el tratamiento ni el tiempo adecuado necesario para poder recuperarse antes de poder iniciar el trámite", añade. "Por parte de la Policía prima el elemento de persecución del delito y no tanto la protección a las víctimas. Siendo conscientes de que cada vez las autoridades están mas sensibilizados y formados, tienen la urgencia de obtener datos, teléfonos, identificar personas, etc".
La vulnerabilidad y el miedo a denunciar se multiplican cuando las víctimas residen en España de forma irregular. Cuando las fuerzas de seguridad se chocan con estos casos, existe una vía de protección específica de protección en la Ley de Extranjería. Se activa el "periodo de reflexión" en el que la persona identificada como víctima de trata debe decidir durante los próximos 30 días si cooperará en la investigación. Desde ONG como Women's Link advierten de que algunas mujeres deciden colaborar pero acaban perdiendo la protección después de que las autoridades considerasen que su información no es relevante.

 http://www.eldiario.es/sociedad/Radiografia-explotacion-sexual-Espana_0_525298112.html

lunes, 6 de junio de 2016

Me emborracho de putas. Rafi Guerra poesías

Sólo queda un recuerdo
entre los párpados,
un silencio ahogado
entre los dedos.
Sólo la piel de Eva
me resguarda del frío,
instalado en mis huesos,
sin permiso.
No me encuentro en tu boca,
ni entre ellos,
ni bebiendo de un trago de ternura,
ni tan siquiera me encuentro,
en el hambre hambriento que palpita
en el bolsillo de esta tarde.
No me fui, pero no quiero encontrarme,
con la respuesta hipócrita de un adverbio,
con el bostezo amargo de unos labios,
con el ruido incesante de un martillo,
que golpea con furia,
las sienes de un lamento.
Me emborracho de putas y te alejo.
Se apagaron las luces de la escena,
todas ellas, todas a un tiempo,
y quedó sólo silencio.
© Rafi Guerra

jueves, 2 de junio de 2016

Día Internacional del Trabajo Sexual

El Colectivo Hetaira denuncia la vulneración de derechos fundamentales en el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales
Esta fecha conmemora el encierro en Lyon en 1975 de un grupo de prostitutas que protestaron así contra el hostigamiento policial al que eran sometidas en el desempeño de su trabajo
El Colectivo Hetaira dedica el 2 de junio, Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo, a recordar a los poderes públicos la vulneración sistemática de derechos fundamentales hacia las trabajadoras del sexo. A esto se suma el acoso y la criminalización fruto de la aplicación de la Ley Mordaza.
Ante un colectivo tan vulnerable como es el de las trabajadoras del sexo, al gobierno solo se le ha ocurrido criminalizar su trabajo multando a las prostitutas y a sus clientes, dejándolas aún más desprotegidas. Cuando entró en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana, Delegación de Gobierno anunció que no multaría a las mujeres. Sin embargo, la realidad es que el número de multas a prostitutas y clientes crece día a día. Esta medida empeora sus condiciones de trabajo, ya de por sí difíciles.
Denunciamos que la Ley de Seguridad Ciudadana es una manera encubierta de regular la prostitución en el espacio público a través de la criminalización de las trabajadoras del sexo. El verdadero objetivo de su aplicación es expulsar a las mujeres de la calle sin ofrecer negociación ni alternativa. Con el hostigamiento policial en el Polígono de Villaverde se condena a las mujeres a trabajar en lugares más inseguros o en locales donde carecen de derechos.
El Ayuntamiento de Madrid debe comprometerse en la defensa de los Derechos Humanos de las trabajadoras del sexo. Es necesaria la negociación de espacios entre todos los actores implicados, en un momento en que la Ley de Seguridad Ciudadana vulnera derechos fundamentales y ahoga a quienes allí están trabajando. Es prioritario conseguir un espacio seguro donde puedan trabajar sin molestar ni ser molestadas.
A nivel local, los Ayuntamientos han promovido la criminalización del trabajo sexual mediante ordenanzas municipales. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares mantiene en vigor una normativa que multa a las trabajadoras del sexo y a sus clientes, sin querer recibir a las afectadas, ni ahora (con el gobierno del PSOE), ni antes (con un gobierno del PP), para escuchar de primera mano las consecuencias de la criminalización.
Las trabajadoras del sexo no son el problema, son parte de la solución.
Colectivo Hetaira
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@c_hetaira
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